Gracias a la instalación del dispositivo ILS 2/3, los aviones que lleguen a A Coruña podrán aterrizar aunque las condiciones meteorológicas sean adversas. De hecho, con el sistema ILS 1, el piloto sólo recibía ayuda técnica cuando divisaba la pista a más de 1.000 metros de distancia y más de 100 de altura.
Con el moderno dispositivo que se está colocando en Alvedro, los comandantes de las aeronaves pueden iniciar la maniobra cuando observen la pista de aterrizaje a 300 metros de distancia y solamente 30 de altura, o lo que es lo mismo, en condiciones de poca visibilidad.
Para ello, el sistema ILS 2/3 dispone de una serie de antenas (situadas a 1.000 pies del final de la pista) que transmiten señales al avión para que el piloto pueda conocer en todo momento su ubicación respecto al eje del aeropuerto, su altitud y distancia con la máxima exactitud, es decir, que este localizador proporciona la guía ideal de alineación. Además, este dispositivo cuenta con una senda de planeo (una antena situada a un lado de la pista, en este caso en las inmediaciones de la carretera N-550), que permite conocer en cada momento la altura idónea de aterrizaje y la corrección que debe realizar el piloto. El testigo de la aeronave guiará en tiempo real la senda que lleva el avión y la que debería llevar.