El arquitecto sevillano llevará el timón de la transformación de las infraviviendas del poblado. «Son todos muy voluntariosos», dice sobre sus «nuevos» vecinos
21 oct 2007 . Actualizado a las 03:48 h.Santiago Cirugeda (Sevilla, 1971) no responde al arquetipo convencional de arquitecto. Vive a caballo de los cielos, siempre en avión de un lado para otro. Ha elegido el poco lustroso camino de la rehabilitación de espacios urbanos degradados y, además, se atreve a desafiar los convencionalismos políticos. «Los proyectos de los políticos tienen que ser algo más que una simple mejora estética o física. Tienen que servir para mejorar la calidad de vida de las personas», afirma.
A él no le importa mancharse las manos. De hecho, una hora después de presentar a los medios de comunicación su plan de trabajo en As Rañas, ya estaba en el lugar de los hechos a pie de obra. Enfundado en una gabardina de color verde, con el pelo cortado al uno por razones estéticas y funcionales, y con una camiseta negra con el logotipo del Festival Internacional de Benicàssim, empezó a dirigir los trabajos. A Coruña será una nueva etapa de una trayectoria que, a pesar de su brevedad le ha llevado ya a trabajar en Cataluña, el País Vasco, París o La Habana.
-¿Por qué aceptó este trabajo?
-Hace años que vengo a Galicia a dar charlas. Hace unos meses, me llamó la concejala de Asuntos Sociales, Silvia Longueira, y me dijo que quería consultarme sobre la rehabilitación. Me lanzaron el reto y me pareció muy atractivo planteármelo.
-¿Cómo organizó el trabajo?
-Mi estudio se encuentra en Sevilla y está formado por tres personas. Yo estuve aquí al principio y en cuatro días recorrimos las diecinueve viviendas existentes en el poblado. En otros 21 días hicimos el plan de actuación y, a partir de ahora, yo vendré cada dos semanas y aquí habrá siempre un miembro de mi equipo.
-¿Cuáles son los siguientes pasos que adoptará en el poblado?
-Pues el reto es corregir las deficiencias estructurales observadas durante el examen. Falta un muro de contención, la recogida de pluviales, hay problemas en las cubiertas, las ventanas, entre otras cuestiones de importancia. Cada casa tiene su diagnóstico diferente y ahora les toca a ellos trabajar, a los vecinos.
-¿Qué acabado veremos en As Rañas?
-As Rañas será lo que sus vecinos quieren que sea. Intentaremos que se integren en el paisaje en cuanto a colores y estructuras. De hecho, todos los residentes han aportado sugerencias, pero el presupuesto del que disponemos es limitado y también habrá que adaptarse a ello.
-Supongo que no habrá sido difícil conseguir que trabajen en sus propias casas.
-Claro que no. Son muy voluntariosos y hay gente con más habilidades que otros, pero estamos seguros de que todos se van a volcar con este nuevo proyecto vital que les permitirá integrarse en su entorno.
-Por su experiencia, ¿es grave la situación de deterioro de estos barrios en A Coruña?
-Por lo que yo he visto y por lo que he podido conocer, tengo que decir que no, que la situación no es grave. Yo he comprobado en primera persona que puede haber una perfecta convivencia entre todos.
-¿Qué otros proyectos tiene en marcha?
-Acabo de poner en marcha una cooperativa en Sevilla, con una escuela de danza -actividad que practico- y una empresa de nuevas tecnologías como ensayo para poner en marcha en toda España.