Un tren de cercanías para A Coruña. Es la demanda hecha esta semana en el Parlamento gallego por el presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño. En los planes del Ministerio de Fomento para el próximo año no figura esta nueva infraestructura, que, según Touriño, uniría A Coruña y Ferrol.
Mientras no llega el nuevo tren de cercanías, cuando un pasajero pretende ir a Betanzos en tren desde A Coruña, tiene dos opciones: usar la ruta A Coruña-Ferrol o la de A Coruña-Lugo-Monforte. Mientras la primera cuenta con seis frecuencias de ida y seis de vuelta, la segunda tan solo mantiene dos. Pese a todo, las personas que diariamente tienen que realizar ese trayecto desechan esa vía de transporte.
En la vía 1 de la estación de San Cristóbal de A Coruña, arranca el tren de A Coruña-Ferrol. Sale a las 14.40 y su llegada está prevista a la estación de Betanzos a las 15.16. Se trata de un tren regional con tres pequeños vagones que va aproximadamente al 50% de su capacidad. Sin embargo, a Betanzos parece que no va nadie.
Luis Baamonde, un técnico de infraestructuras que viaja en él a Ferrol, comenta que el principal fallo para generalizar el uso del tren entre las personas que tienen que viajar lo dan las escasas frecuencias de trenes y los horarios. De estos últimos sostiene: «Son infames y no cuadran para nada con los horarios comerciales. Así la gente que trabaja nunca los puede utilizar. Por ejemplo, éste es un horario muy malo».
Si se pregunta a los viajeros parece que no le falte razón a este técnico. De todos los que integran el tren, unas 25 personas, ninguno tiene como destino la parada de Betanzos ciudad. Tan sólo María Manteiga va a Betanzos-Infesta, la estación anterior. La usa con mucha frecuencia. «No tengo coche y prefiero mucho mejor el tren que el autobús de línea», comenta la mujer, que acude a Betanzos a cuidar una finca: «Voy muy a menudo y siempre uso el tren. Me parece muy bien cómo funciona aunque, si se pudiera poner alguno más al día para que hubiese más opciones de elegir horario, sería perfecto». «A Betanzos van una o dos personas como mucho», dice la usuaria del ferrocarril, que ve en él todo ventajas: «El precio es bastante barato. Son 2,05 euros y con el descuento que nos hacen a los jubilados nos sale por 1,15. En el bus no me descuentan nada y es mucho más caro».
Al llegar a Betanzos, espera en la vía contigua el tren de vuelta para volver a la estación de A Coruña. El panorama en él es el mismo. O, quizá, peor. Aunque este tren también llega con la mitad de sus asientos ocupados, ni un sólo viajero se sube en Betanzos. El revisor indica que ese trayecto tiene más demanda en las primeras horas de la mañana, cuando llega a contar entre cinco y siete pasajeros.