La octava Concentración de Policías Motoristas, que se celebra durante este fin de semana en A Coruña, vivió ayer sus primeras horas en el colegio Calvo Sotelo, en el barrio de Labañou. Parte de los participantes inscritos llegaron a lo largo de la jornada, sin completar totalmente el cupo de 350 reservas realizadas, si bien «esperamos superar ampliamente esta cifra con los que lleguen a lo largo del fin de semana, que no hacen reserva porque sólo están uno o dos días», indica un miembro de la organización.
Hasta el momento «hay una buena acogida, han llegado ya compañeros de Mallorca, de Gijón, de varios puntos de Cataluña y hasta uno de Melilla». Pero ya a media tarde de ayer había llegado un nutrido grupo de policías motoristas desde Portugal -alrededor de una veintena-.
Probablemente ellos sean los que reciban el galardón al grupo internacional más numeroso, según la organización. Y es que en esta edición «se reparten varios premios, desde al primer inscrito hasta al piloto más antiguo, o al grupo nacional más numeroso, e incluso al internacional», dice Manolo Corral, Policía Nacional y vicepresidente de IPA-Galicia -International Police Association, delegación de Galicia-. «Los trofeos simulan la torre de Hércules, y los hace Sargadelos», continúa.
«Lo importante es la convivencia, la unión que creamos entre los distintos cuerpos de la policía, que crece en concentraciones de este tipo», explica.
Para esto, comparten habitaciones en el colegio Calvo Sotelo, en las mismas estancias que los internos ocupan durante el año. En cada una conviven estos días cuatro miembros de los distintos cuerpos que asisten, ya sean policías nacionales, autonómicos, locales o guardias civiles.
En la tarde de ayer sustituyeron las actividades programadas para realizar unas visitas a los museos de la ciudad. Fueron «a la Casa del Hombre, a la de los Peces y a la de las Ciencias, por cortesía del Ayuntamiento. Pero también vamos a ir al museo de la Policía, invitados por el Cuerpo Nacional de Policía», indica Corral.
Los sorteos «pondrán emoción» durante la noche, pero han explicado que guardarán algunos regalos para que «los rezagados tengan la oportunidad de llevarse algo también». Entre los premios sobresalen un fin de semana en el balneario de Guitiriz para dos parejas, un viaje de seis días y siete noches a Tenerife, y varios juegos de cascos y de ruedas para sus motocicletas. Todo ello, por cortesía de diversos colaboradores que participan otro año más en la concentración.
Gran ausencia
Uno de los policías moteros que más participaciones tenía en su haber no ha acudido a esta convocatoria. «Se trata de un compañero de la Policía Nacional que venía desde Gerona con una moto clásica cruzando todo el país». Corral indicó que la anterior edición que no había acudido le habían preparado «una sorpresa, una llamada de todos los compañeros que él para nada se esperaba. Este es el espíritu que queremos mostrar durante estos días», concluye.