A Coruña | La Cofradía de Pescadores estudia denunciar a los posibles responsables de los vertidos registrados en los dos últimos meses en la ría de O Burgo. Los mariscadores esperan conocer los resultados de las muestras tomadas por el Seprona en tres puntos de la ría para saber si estos escapes contienen material contaminante y conocer a los posibles causantes, para actuar judicialmente contra ellos. Este fue el principal punto tratado en la reunión que mantuvieron ayer en la Casa del Mar para analizar la situación generada en la ría por estos vertidos, que son uno de los principales problemas que tiene, en la actualidad, ese colectivo.
Manuel Valdomir, vocal de la directiva de la Cofradía mostró su descontento por los resultados de las analíticas realizadas en los últimos meses, que han provocado que esta zona marisquera vuelva a tener la peor catalogación ambiental por parte de la Consellería de Pesca. «En setembro debería abrirse a ría para o marisqueo a flote, pero se segue a contaminación, non vai ser posible», explicó. Valdomir piensa que los vertidos son los causantes de que esta zona sea de nuevo considera como C, «cando a comezos de ano as análises eran boas e as augas non tiñan contaminación». El representante del pósito señaló que los últimos vertidos detectados afectan directamente al arenal donde se ha replantado más cría de almeja fina y babosa, situado cerca de Santa Cristina. «Amais, vemos que cada vez hai menos marisco, porque non medra e pola acción dos furtivos», señala Valdomir.
Cerca de 150 familias viven de los ingresos generados por la venta de marisco en O Burgo. La Consellería de Pesca financia, en la actualidad, un plan para la regeneración, limpieza y vigilancia de la ría en el que participan cerca de un centenar de mariscadores, una actividad alternativa a su trabajo habitual para compensar el cierre de este banco marisquero.
Tres escapes en dos meses
La Cofradía de Pescadores ha denunciado al Seprona tres vertidos en los últimos dos meses. El primero, por material depositado por una tubería situada en los bajos del puente de A Pasaxe que pertenecía a una antigua depuradora. Los otros dos se produjeron en las últimas dos semanas. El primero por el rebose del pozo negro del residencial Hábitat. El último vertido tuvo lugar el pasado viernes, cuando los mariscadores detectaron la presencia de una sustancia de color rojizo, que salía de otra tubería situada a escasos metros de esta urbanización, cerca de los bancos de almeja.