La ola del Orzán mantendrá sus características pese al relleno

Rubén Ventureira A CORUÑA

A CORUÑA

XOSÉ CASTRO

Tras el aporte de 1989, las ondas sólo rompen en marea baja El presidente del club de surf Matadero propone que se construya un arrecife artificial

11 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Los surfistas pueden estar tranquilos, al menos sobre el papel (sobre la ola, ya veremos en el futuro): el plan de aportación de áridos a las playas de Orzán y Matadero contempla la conservación de las características de la actual ola de esa zona. El proyecto consiste en aumentar, con un vertido masivo de arena natural, un 20% la superficie seca de estas dos playas y de Riazor (la modificación de ésta no afecta a los practicantes del surf, pues no la frecuentan). De entrada, esta actuación causa cierta preocupación entre los que, embutidos en trajes de neopreno, remontan olas en los citados arenales coruñeses. Habla Cristina Irisarri, ferrolana residente en A Coruña, y lo hace con la autoridad que da haber sido subcampeona de España y campeona de Galicia en múltiples ocasiones. «Yo entonces no vivía aquí, pero me han dicho que cuando se hizo el anterior vertido cambiaron los fondos y la ola, que perdió mucho. No tiene calidad. Lo bueno de la ola de aquí es su comodidad», asegura. Irisarri se refiere a la aportación de medio millón de metros cúbicos de áridos artificiales en las tres playas, obra que Demarcación de Costas realizó en 1989. Los arenales ganaron 60.000 metros cuadrados. Hugo Chas, presidente del club de surf Matadero, es un coruñés que lleva más de veinte años practicando este deporte. «La ola perdió calidad tras el relleno de los años 80. Antes, rompía en todas las mareas. Ahora sólo lo hace en marea baja. Antes, en el Orzán había olas casi todos los días, y ahora sólo cuando hay medias o grandes marejadas», compara. A Chas le complace que el futuro relleno contemple mantener las características de la onda («somos, con Santander, San Sebastián y Gijón, de las pocas ciudades en las que se puede hacer surf en plena urbe»), pero va más allá y propone que se mejore. «Se podría construir un arrecife artificial en el Orzán. Hay proyectos de este tipo en Nueva Zelanda, Australia, Inglaterra... Aumentaría el tamaño y la calidad de las olas. Sería más seguro para los bañistas, porque rompería en la orilla con menos fuerza. Y, además, se crearía un biotopo». Con ese arrecife, «se podría incluso celebrar un campeonato del mundo. Sería muy beneficioso desde el punto de visto turístico y convertiría A Coruña en una de las capitales del surf europeo», sueña. El Ayuntamiento y Costas firmaron meses atrás un convenio para realizar la obra de relleno, que está pendiente del visto bueno de Madrid. El proyecto, que se podría ejecutar después del verano, pretende ganar unos 15.800 metros cuadrados para que los tres arenales puedan acoger a 5.400 usuarios más.