El candidato a la alcaldía dice que él y su familia son de Bergondo «de siempre». Asegura que en el nuevo partido hay de todas las ideologías, así como «ex pesoes y ex peperos»
06 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.El candidato del recién creado partido Veciños de Bergondo trabaja en una firma de telefonía francesa que le ocupa mucho tiempo, pero aún así se dejó tentar por sus vecinos. «Algunos de los que organizamos protestas en Bergondo me dijeron que pincharon para que me presentase y al final me decidí», explica. -¿Viene de algún otro partido, como alguno de sus compañeros? -No y en Vecinos de Bergondo sólo hay tres personas que estuvieron en el Partido Popular, pero que lo abandonaron en marzo. Después hay de todo, también gente que se marchó del partido socialista. -¿Qué metas se marcan? -A nosotros sí que nos mueven los intereses de los vecinos, detrás de este partido no hay ningún dedo ejecutor o personas que quieren llevar a cabo grandes proyectos sin importarle las repercusiones que puede tener en la gente. -¿Qué actuación es más urgente en Bergondo? -Crear una red de alcantarillado, mejorar las infraestructuras, generar empleo y otras cuestiones, como informar mejor a la gente del grandísimo impacto que va a tener el AVE en la zona. Aún hay personas que no saben que va a pasar por su casa. -No me habla de urbanismo... -Claro eso también, en Lóngora van a crear una espectacular urbanización que no tiene garantizados los servicios. -¿Qué propone? -Primero vamos a hacer una campaña atendiendo a las necesidades de cada día. No queremos dar lecciones a nadie, pero la idea es mantener el espíritu inconformista del grupo. Protestamos, por ejemplo, contra la depuradora de Gandarío o el camino de acceso al centro de rehabilitación de Moruxo.