«O que nos dan non chega para vivir»

Elena Silveira
E. Silveira A CORUÑA

A CORUÑA

CÉSAR QUIAN

Reportaje | La lucha diaria de las mariscadoras de O Burgo La Xunta prevé cerrar la ría durante un año para el marisqueo a pie y, a cambio, ayudar a las afectadas con 700 euros al mes. A ellas, no les llega.

12 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

Teresa Ramiro presta su rostro y su voz para hacer de altavoz a las reivindicaciones del colectivo de mariscadoras que faenan en la ría de O Burgo. Ella es una más de las que se manifiestan todos los jueves en el puente de A Pasaxe y causan importantes retenciones de tráfico. Sabe que no es justo, pero tampoco lo es, según dice, el desamparo al que se ven sometidas por parte de la Administración. La ría es para Teresa, como para la mayor parte de las mariscadoras, la base de su economía familiar. Separada y con tres hijos (la mayor, «a nena», padece una parálisis cerebral) su situación no es fácil y, como explica, «quen máis, quen menos, todo o mundo ten unha hipoteca». Ella se las va apañando con la ayuda de su madre porque mientras está clavando la rañeta en la arena, hay alguien que se queda en casa. Su jornada de trabajo suele comenzar a las siete («porque tamén hai que facer as camas, a comida...») y a las nueve ya está en la lonja. Allí reparte los permex y los chalecos identificativos a sus compañeras (es miembro de la directiva de las mariscadoras) y, después, se dirige a la ría. Tras cuatro horas en la arena, toca pesar las capturas, hacer la subasta y la contabilidad. Total, que a las cuatro de la tarde acaba comiendo un bocadillo en la oficina. Teresa dice que es un trabajo duro, pero da para vivir. Al menos, hasta hace unos años porque el furtivismo ha reducido en un 70% los beneficios de las mariscadoras (este año calcula que no superarán los 4.000 euros de ingresos anuales). Asegura que la situación es crítica desde hace dos años y sólo ven un atisbo de esperanza con el anuncio de la Consellería de Pesca para cerrar la ría al marisqueo a pie durante un año. A cambio les quieren dar una ayuda de 700 euros al mes, pero eso no les llega: «Temos que pagar a seguridade social, que son uns 134 euros ao mes, máis o gasto de transporte, 20 euros máis, así que a final de mes nos quedan uns 500 euros. ¿Eles realmente consideran que unha familia pode vivir con eses cartos?». Piden que la ayuda sea de, al menos, 900 euros; que se vigilen los bancos, «pero de verdade», y que se sanee la ría. «¿É moito pedir?».