Una jubilación innegociable

La Voz

A CORUÑA

CASTRO PARÍS

Casi 400 personas acudieron a la comida de homenaje a Julio Portela Ceballos, que medió en miles de conflictos laborales al frente de la Delegación de Trabajo

22 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

En 1961 ya estaba en el despacho y no salió de él hasta el pasado 28 de agosto del 2006, que se jubiló de su cargo de director del área de Trabajo y Asuntos Sociales de la provincia. Empezó a trabajar con otro régimen, siguió en la transición y nunca dejó de hacerlo en estos años de democracia. Lo de Julio Portela Ceballos es un caso único en España. «Creo que es su mayor mérito. Nunca fue cesado y siempre tuvo buena relación con unos y con otros, y también con los sindicatos y los empresarios», reconoce Carlos Domenech , director en Galicia de la Inspección de Trabajo, que empezó a colaborar con Portela en 1974 al igual que Francisco Vázquez . El ex alcalde no pudo estar ayer porque tenía compromisos ineludibles en Roma, y fue una de las pocas ausencias en el homenaje que casi 400 personas tributaron al veterano funcionario. «Creo que es una persona que no tiene un solo enemigo», afirma uno de los asistentes al ver la cantidad de gente que se juntó. La cita fue en Palexco y Portela estuvo arropado por su esposa, Ángeles Torrón , y sus hijos, Julio, Ana, María y Francisco, y el resto de la familia, incluido Arsenio Iglesias, que es consuegro del homenajeado. Antes, en la delegación del Gobierno, el director general de Inspección de Trabajo y Seguridad Social, Raimundo Aragón Bombín , le impuso la medalla del centenario de la creación de este cuerpo de funcionarios. «¿Cuál es el secreto de Julio?», se pregunta Domenech. Nadie sabe su técnica para lograr acuerdos y que las dos partes salgan satisfechas», afirma. A la comida asistió el delegado del Gobierno, Manuel Ameijeiras , el conselleiro de Traballo, Ricardo Varela, y, entre otras autoridades, el alcalde. «Es un ejemplo, el prototipo de servidor público y una persona de confianza de todos los gobiernos», dice Javier Losada, que por la noche tampoco cenó en casa, lo hizo en el Hotel Hesperia con un grupo de mujeres empresarias. ?esde donde fue el homenaje a Portela se ve el barco de bandera francesa Meuse . «Es un buque de avituallamiento de la marina de guerra de Francia, y está en el puerto en una escala de rutina para descanso de la tripulación», explican en la agencia consular que dirige Mónica Dotras . Por la tarde se celebró un cóctel a bordo de la embarcación en la que viajan 180 personas entre jefes, oficiales y marineros. Muestra con historia ?ejo las tropas francesas y me acercó al lugar en el que se recogen las gestas de las españolas, el Museo Militar Regional de la plaza de San Carlos. Ayer se inauguró la muestra Ozores ilustres y héroes. El marqués de San Martín de Hombreiro . La donación que en su día hicieron los hermanos Salorio Ozores hizo posible la puesta en marcha de esta histórica exposición. acaba de crear una empresa dedicada a impartir cursos a distancia a distintos sectores empresariales y profesionales. «Nuestro fuerte es la formación y el reciclaje de trabajadores, y ofrecemos los servicios que prestamos a oficinas, despachos y empresas», explica el promotor de Da Vinci Formación. «En los próximos meses vamos a desarrollar más los cursos on line, porque nuestro único objetivo es mejorar siempre», precisa con ilusión. ?adie le haría ascos a 103.442 euros. Y seguro que el coruñés que consiguió esta cantidad tras acertar cinco más el complementario en la primitiva del jueves todavía lo está celebrando. Los tres del primer premio se llevan 900.000 euros cada uno, que ya da para plantearse lo de seguir trabajando. ?e refiero al grupo de valerosos y solidarios coruñeses que van camino de la localidad senegalesa de Yuff para poner la primera piedra de la escuela taller Coruña . El lunes hablé con ellos y estaban en el ferri que los conducía a Ceuta. El miércoles los llamé y ya habían llegado a Agadir, la puerta del Sáhara. Y ayer volví a comunicar con Germán Ortega , del Club de Leones, y todavía estaban en territorio marroquí, porque se averió uno de los cuatro vehículos todoterreno que llevan. «De ánimo estamos fenomenal, pero el cuerpo lo tenemos cansado y algo quemado por el sol», dicen.