La familia reclama que actúe la justicia El hombre lesionado por una vecina continúa ingresado en el hospital
21 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.La familia de Sabino López Barreiro, el presidente de la comunidad de montes de Codesoso, en Sobrado, remitió ayer al juzgado de Betanzos las fotografías de cómo quedó el turismo como una prueba más de la denuncia que han presentado contra otra vecina de la misma parroquia, a la que acusan de atacar -en la noche martes- a Sabino con un fouciño cuando estaba en el interior de su coche. El suceso sucedió cuando iba a recoger unas vacas. Sabino acusa a una vecina y a su hijo de bloquear su automóvil antes de agredirlo y marcharse sin prestarle ayuda. El hombre, que tuvo que ser operado de urgencia, por un profundo corte en el antebrazo izquierdo que le provocó una gran hemorragia, permanece ingresado en el Juan Canalejo, y, si evoluciona favorablemente, podría ser dado de alta el lunes. La familia de Sabino López reclama que la justicia actúe con rapidez, ya que vinculan el suceso con los intentos de un grupo de vecinos de ejercer presión para quedarse con parte de las tierras comunales. Sentencias En el año 1946, los residentes de Codesoso intentaron parcelar el monte, pero, al no llegar a un acuerdo, no se realizó. Sin embargo, en 1962, algunos vecinos intentaron realizar actas basándose en los lotes propuestos de partición. Ya en 1983, hubo un intento, porque desde el Gobierno Civil se clasificara el monte como mancomún, pero el expediente caducó y en 1991 se volvió a solicitar, obteniéndose en 1993. Los vecinos que se oponen a esta medida perdieron un contencioso ante el TSXG en 1996, y tres años más tarde no lograron que se lo admitieran en el Supremo, según relata el abogado de la comunidad de montes. Tras el proceso contencioso, algunos llegaron incluso a interponer demandas civiles, que tampoco salieron adelante. En estos momentos, según el letrado, se mantienen dos pleitos, uno para conseguir un interdicto que imposibilite al grupo opositor impedir realizar gestiones a la comunidad, como ha sucedido en un intento por vender madera. El segundo, se centra en eliminar algunos cierres con los que los opositores intentan hacerse con parte del monte.