Reportaje | Tiempo muerto para los rescatadores Tras dos meses con el sol presente en el cielo coruñés, es el turno de las nubes. Éstos días la actividad de los socorristas es menos intensa, pero cumplen con su función
28 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?unque no haya sol hay playa, y los socorristas siguen cumpliendo con su horarios como si estuvieramos a quince de julio con treinta grados en el termómetro. Existen algunas diferencias, apenas hay una docena de personas paseando por la orilla, y es difícil ver a alguien por el agua. Pero si el sol no aparece, el equipo de protección civil se dedica a entrenar con los equipos, realizar diferentes prácticas, imposibles en otro momento del verano. El responsable de las playas Orzán y Riazor, Antonio Gómez, reconoce que la vigilancia en días nublados es menos activa en los puestos fijos. «No hay que confiarse porque hay que recordar que cualquier persona que se meta en el agua sigue siendo nuestra responsabilidad». El grupo, formado por más de cinco profesionales en la ensenada de Riazor, pasea por la playa en alerta ante cualquier incidencia. Gómez indica que evidentemente las asistencias disminuyen notablemente estos días. «Estos días apenas se atienden a más de tres personas, y suelen tratarse de cortes en la mayoría de los casos. Sin embargo y aunque es difícil dar una cifra exacta, una jornada calurosa, dispara notablemente las picaduras de escarapotes, los cortes y las alergias», cuenta. Quieren días nublados Si lo escucharan los cientos de veraneantes que estos días acuden a la ciudad a descansar y tomar el sol no estarían de acuerdo. Pero lo cierto, como reconoce Antonio, es que se agradecen estas temperaturas para poder bajar la intensidad de la vigilancia. «Lo ideal serían tres nublados y otros tres sin sol», afirma el jefe de playa. También advierte que nunca se debe relajar el ritmo, porque «somos profesionales y estamos aquí para velar por la seguridad de los ciudadanos». Aún así haga sol o no, los socorristas cumplen su horario como si estuvieran trabajando en una oficina. Los más de quince profesionales, vigilarán nuestras playas hasta el próximo 15 de septiembre, cuando oficialmente se de por terminada la temporada de verano.