La nueva infraestructura cuenta en sus cabeceras con dos subestaciones eléctricas La concesionaria da los últimos retoques al edificio para la inauguración del miércoles
22 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.A menos de 72 horas para la inauguración oficial de las nuevas instalaciones del mercado de A Guarda en el corazón de la plaza de Lugo, la empresa concesionaria Saite, a través de la constructora Acciona, ultima los pequeños detalles para que todo esté perfecto en el acto institucional que sellará la reapertura del área comercial al público. Más de cuarenta trabajadores se afanan en la puesta a punto del edificio diseñado por el arquitecto Jacobo Rodríguez Losada. Su estructura exterior demuestra el cambio de imagen total del viejo mercado para, en palabras de los responsables municipales, «entrar de lleno en el siglo XXI, listos para competir con cualquiera, incluso con las grandes superficies comerciales». Como muestra del cambio experimentado en la infraestructura, el mercado de A Guarda incorpora dos nuevos transformadores, situados uno en cada cabecera del edificio, que abastecerán de energía a una zona comercial que alcanzará puntas de consumo de casi dos millones de vatios, cuando lo normal en un domicilio tipo de la ciudad se sitúa en torno a los tres mil quinientos. «El consumo eléctrico de la plaza de Lugo equivale al que efectúan todas las viviendas, oficinas y comercios situados a su alrededor, desde la plaza de Pontevedra a la de Orense, y desde Juana de Vega a Rosalía de Castro», explicaron los portavoces de la empresa constructora. El nuevo edificio conserva la división por plantas anterior a la reforma, con el pescado, el producto estelar, en la planta baja, la carne un piso más arriba y la última planta dedicada a los quesos, las verduras y otros productos frescos menos perecederos. Para todos ellos se han incorporado amplios espacios en torno a una gran luminaria central que pretende dotar de una mayor visibilidad y sensación de espacio a todo el edificio. Apertura de puertas Está previsto que la actividad comercial no empiece de forma real hasta el 31 de julio, pese a que la inauguración oficial se realice el miércoles 26, día que partir del cual podrán comenzar la mudanza. «Es que los jueves, viernes y sábados son los días de mayor venta de los placeros, especialmente en verano, y prefieren esperar al lunes para completar la mudanza», explicó una de las fuentes consultadas por La Voz. Mientras, el pasado viernes se completaba la colocación de la señalización del edificio con rótulos en metacrilato. Ya está también finalizada la limpieza del aparcamiento y el pintado del vial subterráneo que enlazará la plaza de Orense con la de Pontevedra a través de las calles Picavia y Payo Gómez, y ya son visibles desde el exterior los indicativos que marcan las distintas rutas abiertas por la nueva carretera.