Las niñas africanas operadas del corazón regresaron a casa

Francisco Espiñeira Fandiño
F. Espiñeira A CORUÑA

A CORUÑA

KOPA

Mariam y Souhaila se despidieron de sus familias coruñesas La oenegé Tierra de Hombres traerá este año a otras tres menores para ser intervenidas

06 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

? las seis de la tarde, Mariam, una niña mauritana de diecisiete meses, vestida con una camiseta blanca y un pantalón azul, se aferraba a los brazos de Maica Vieites, la coruñesa que la acogió en su casa durante la estancia en España para ser intervenida de una dolencia cardíaca en el Juan Canalejo. Apuraban juntas las últimas horas de convivencia tras seis semanas muy intensas. «Ojalá me dejaran ir con ella. La voy a echar mucho de menos. Ha crecido, ¿verdad? Le vendrá muy bien para jugar con sus siete hermanos cuando vuelva a Mauritania», comentaba Maica a la comitiva que acudió a acompañarla en un momento tan emotivo. Pocos minutos después llegaba a Alvedro Souhaila, una niña marroquí de nueve años que también superó una intervención en el corazón. Llevaba en la mano una cesta con juguetes y en el corazón el amor de Camino Robles y toda su familia. De ello daba fe el pequeño Sergio, de diez años. «La voy a echar de menos», explicaba sus sensaciones el chico. «Es que al principio se hizo muy amiga de mi hermana Clara y me daban un poco de lado, pero ahora me da mucha pena que se vaya. Todos hemos llorado un poco y, la verdad, me gustaría mucho ir a verla a su casa cuando seamos mayores», contaba. Souhaila, tímida, mostraba una gran sonrisa y relataba sus recuerdos. «Fui al Acuario, a la Domus y también a una piscina», indicaba con la ayuda de Camino Robles. En la cafetería del aeropuerto, Souhaila y Mariam se hicieron la foto del adiós. Por delante les quedaba una hora y media de avión hasta Madrid y, de allí, el enlace a sus países. En tierra, la oenegé Tierra de Hombres ya prepara la acogida de otras tres menores de edad para ser intervenidas de distintos problemas cardíacos. «Es que el Canalejo es un hospital de referencia en este tipo de cirugía infantil y hemos encontrado la colaboración del Sergas y de muchas familias para afrontar estos retos y darles una oportunidad de una vida mejor a los pequeños que, de otra forma, tendrían muy complicada incluso su supervivencia», informó un portavoz de la oenegé.