La polifacética artista gallega completará en agosto un largo periplo como pregonera, aunque admite que su vínculo con la ciudad «sólo ha sido para trabajar o ir de fiesta»
21 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.María Teresa Delgado Criado se define como «una mujer excesiva». Es famosa por su apodo infantil, Teté, y por su aparición en la pequeña pantalla en programas de éxito de todas las cadenas. Nació en Ferrol un 28 de junio de 1965 y desde niña se acostumbró a hacer las maletas. A los 5 años se fue a O Porriño, a los 20 a Santiago y a los 31 a Madrid. Ayer, atendió a La Voz recién bajada del AVE desde Sevilla. «El lunes fui a Barcelona a grabar Mira quién baila , ayer (por el martes) estuve rodando Ankawa junto a Los del Río», cuenta mientras paga un taxi, enciende un cigarrillo y saluda a un vecino. -Usted no tiene mucho que ver con la ciudad. -La verdad es que no. A Coruña sólo he ido a trabajar y de marcha, a pasármelo bien. Pero tengo muchos amigos de ahí y tengo que decir que es una ciudad preciosa, que cada vez está más bonita. Tengo parte de la familia paterna que es de ahí y mi madre, cuando vivíamos en Ferrol, iba a examinarse. También me llamaron los bomberos para que apadrinase su calendario, aunque no pude acercarme a ese cuerpo por problemas de agenda. ¡Qué pena! -¿Cómo surgió entonces la posibilidad de hacer el pregón? -Me hizo mucha ilusión que me llamara directamente el alcalde. Me dio ese argumento de ser mujer y emigrante. Además, soy y me siento gallega y Coruña es una ciudad más de Galicia. -Completa usted una racha impresionante de pregones. El pan de Neda, los callos de Porriño, el marisco de O Grove, el percebe de Corme,... y María Pita. -(Risas) Es que Galicia es el templo de las fiestas gastronómicas. Todas son de comer o patronales. ¿Las de María Pita no son patronales? Bueno, pero el reto es pasárselo bien. -¿Qué es lo que más y lo que menos le gusta de la ciudad coruñesa? -Uy, uy. Que me voy a meter en un berenjenal. A mi siempre me han hecho mucha gracia los piques entre los riobajeros y los del norte. Quizá lo que menos me gusta es lo que me cuesta decir La Coruña. Yo digo Coruña a secas, ni A ni La.