Oleiros, Arteixo y Cambre se quedaron ayer sin patrullas

La Voz B. A. | A CORUÑA

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Los traslados de detenidos a los juzgados coparon todos los efectivos Los tres municipios dispusieron de cinco guardias civiles y ningún coche policial

18 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

?leiros, Cambre y Arteixo se quedaron ayer sin coches patrulla de la Guardia Civil y con la mitad de los agentes que suelen tener para atender las incidencias diarias. En total sólo cinco guardias quedaron en estos municipios, ya que el resto estaba junto a los tres coches aparcados ante los juzgados de A Coruña, esperando a que los detenidos, que previamente habían traído ante el juez, prestasen declaración. «Los ciudadanos deberían saber lo que está pasando, que no queda ningún coche en estas zonas de la comarca», denunciaba ayer uno de los agentes que pasó la mañana esperando en el juzgado en lugar de patrullar la zona de Oleiros que tienen asignada. «Esto tienen que arreglarlo porque no puede seguir pasando que el traslado de presos hipoteque los servicios de seguridad ciudadana», apuntaba un agente del instituto armado destinado en Arteixo. Este agente es miembro de uno de los sindicatos que reclama desde hace tiempo más hombres en las calles. «Hay mucha gente en las oficinas, haciendo trámites que deberían reforzar los trabajos en los que se necesita gente realmente», denuncia este guardia. Situaciones graves La entrada al juzgado de guardia estaba ayer colapsada con varios furgones que traían traslados desde la prisión de Teixeiro, ambulancias, los coches patrullas que llegaron de la comarca con detenidos y muchos, muchos agentes. Policías nacionales y guardias intercambiaban lamentos sobre el esfuerzo que les supone añadir a las tareas diarias los traslados que derivan de procesos judiciales. «Si ahora pasa algo grave en Cambre, como nosotros estamos aquí, tendrían que llamar a un coche de Curtis o de Santiago. Eso sí, tardarían lo que pudiesen en llegar, pero es que así está organizado todo esto», explicaba ayer uno de los agentes. Casa de Fraga y pólvora El pasado mes de marzo los responsables de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ya denunciaban que hay una serie de servicios especiales que restan aún más hombres a las tareas de seguridad ciudadana. La vigilancia y supervisión de la venta de explosivos en Arteixo y la custodia de la casa de veraneo de Manuel Fraga en Miño se va rotando entre los cuarteles del área más cercana y es algo ineludible, incluso para días tan señalados como fin de año. El pasado los municipios con más discotecas, Oleiros entre ellos, se quedaron sin vigilancia en las calles, porque la patrulla estaba en la casa del ex presidente de la Xunta. Entre tanto los agentes locales tendrán que cubrir los huecos que van quedando. «Es algo que ya se está haciendo, por ejemplo en el municipio de Cambre, donde tienen que ir los agentes desde Arteixo. Cuando es algo grave, la primera intervención la tiene que realizar los guardias locales», explica uno de los sindicalistas de AUGC.