El pulso de la ciudad Artistas locales presentan un cedé cargado de poesía. La cantante de Meicende Silvia Penide prepara una gira nacional
10 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.En el cedé Galicia na memoria suena el piano y la bandurria, y hay declamación poética y canto lírico. Julia Dopico Vale y José Luis Mera Castro se encargan de hacer sonar los instrumentos, Covadonga Berdiñas aporta los versos, y la soprano Marta Casas su chorro de voz. Un disco que fusiona música y poesía, que ayer fue presentado en El Corte Inglés, en un acto con actuación en directo en el que también participaron el cantautor Xoán Rubia y la poeta Olga Patiño . Cantante visibl e ?u primer disco llevaba por título Kilómetros, y, el segundo, que sacó al mercado hace apenas un año, Invisible . La cantante de Meicende Silvia Penide , que ahora vive en A Coruña pero se acerca mucho por Arteixo, va a recorrer este verano muchos kilómetros para hacerse muy visible. «Me ofrecen la posibilidad de actuar en ciudades como Madrid, Barcelona o Valencia, y sólo falta fijar las fechas para que, de un sólo viaje, pueda cumplir con todos los compromisos», explica Silvia, que ayer estuvo en el programa Voces de Galicia de RadioVoz. ?ace seis años se proclamó campeón de España de cocineros. Al día siguiente, estuve con él en su casa del Castrillón, y recuerdo que me contó que aprendió a cocinar por necesidad, porque, debido al trabajo de sus padres, tuvo que ingeniárselas para preparar su comida todos los días. Javier Rodríguez Ponte , Taky , acaba de regresar a casa tras dos años en Estados Unidos, donde trabajó en el restaurante Taberna del Alabardero de Washington, considerado uno de los mejores establecimientos españoles de USA. «La experiencia fue muy buena. Preparé más cocina española, tanto clásica como moderna, que en toda mi vida», afirma Taky, que cocinó para clientes de todas las nacionalidades que se puedan imaginar. Cambia de país, pero sigue vinculado a un término anglosajón, porque es el nuevo responsable de los fogones de la empresa coruñesa de cátering Boketé, que dirige la familia Núñez, y que cuenta con delegaciones en Vigo y Santiago. «Es un reto, una apuesta, una aventura en un sector que creo que está de moda. Me interesa probar cómo es eso de dar un buen servicio en una cocina que no es la tuya», reflexiona. Y un viaje menos. Hace cuatro años le comunicaron de manera oficial que sería juez-árbitro en la Copa del Mundo de Marcha del 2006. Entonces no se sabía que A Coruña acogería la prueba. «Me hace mucha ilusión que se dispute en casa, pero es un viaje menos, y pierdo la posibilidad de conocer otro país», reflexiona Dolores Rojas Suárez , nacida en Avilés hace 41 años, pero que a los 5 ya correteaba por la zona de Ciudad Escolar. Entre pierna s En el mundo sólo hay 27 jueces internacionales, de esos que siguen las carreras al lado de los atletas y los amonestan si incumplen alguna norma. «Hay dos fundamentales, el marchador tiene que tener siempre un pie en contacto con el suelo y la pierna con la que avanza deberá de estar estirada cuando contacte con el asfalto», explica Dolores, que afirma que, debido a este trabajo de control, sólo conoce a los deportistas de cintura para abajo. Estuvo en los juegos de Atenas, en el mundial de Helsinki, y ahora arbitra en casa. Ahí la tienen, con una de las señales con la que avisa a los deportistas. «Con ella les indicamos que no van bien y que podrían ser eliminados, pero no es malo, es sólo un aviso», comenta. Este fin de semana tendrá mucho trabajo en el circuito de 2 kilómetros, de Puerta Real a la plaza de Orense ida y vuelta, donde se disputarán hasta cinco carreras en diferentes categorías.