Un joven Cela en Artesanos

Carlos Fernández A CORUÑA

A CORUÑA

Historias de A Coruña | Visita de grandes literatos El desaparecido Premio Nobel de Literatura estuvo en la ciudad en 1950 para pronunciar una conferencia sobre la teoría de la novela

17 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

Una de las primeras conferencias que dio Camilo José Cela en Galicia fue en el Círculo de Artesanos de A Coruña, a finales del verano de 1950. El todavía joven escritor (tenía 34 años) ya había publicado La familia de Pascual Duarte , y estaba pendiente de que la censura le autorizase La colmena (se acabó publicando al año siguiente en Buenos Aires), pero, quizás, como consecuencia de la penuria cultural que vivía el país, todavía no era demasiado conocido. El título de la conferencia del escritor de Iria Flavia era Teoría de la novela y fue presentado por el escritor y académico Joaquín Freyre de Andrade, quien analizó brevemente La familia de Pascual Duarte, que calificó como «la novela de la posguerra». «El personaje de esta obra -dijo- refleja ciertos momentos de la historia nacional y representa el prototipo de hombre desgraciado y abatido por las realidades de la vida». Terminó manifestando que esperaba de Cela una novela ambientada en la región gallega. Comenzó su conferencia el autor de La colmena diciendo que no era su intención la de sentar preceptos sobre lo que en sí es la novela, sino ordenar sus pensamientos en torno a ella. «¿Qué es la novela? -se preguntó-. Me he decidido a buscar una definición de ella y mi labor fracasó. Quiero, sin embargo, dar una: novela es todo aquello que, siempre en forma de libro, dice debajo del título, entre paréntesis, novela». Estudió después la poesía, en comparación con la novela, estableciendo que si bien la primera cabía dentro de la segunda, no era precisamente necesario ser poeta para ser novelista. «Cada escritor -apuntó- tiene una manera propia, un estilo peculiar que no entra dentro de definiciones. Desde Balzac hasta Proust; desde Stern hasta Thomas Mann, todo lo que se ha hecho fue novela. Ahora bien, novela con estilos distintos y propios de cada escritor; con diferencias bien probadas». «La novela -continuó- es un género ambiguo, proteico. Como los peces de las profundidades abisales que no se sabe cómo son ni qué formas tienen. La novela puede morir, entre otras cosas, por un exceso de preocupación estética y científica. Valle Inclán, por ejemplo, llevaba un novelista dentro de sí. Otro hombre, Pío Baroja, pese a su descuidada manera de escribir y su desprecio por la gramática, se proclamó el mejor novelista desde que la novela existe». «Para ser novelista -dijo- no es preciso haber recorrido y visitado medio mundo; basta con tener fértil la imaginación. Una persona con mediana cultura, si ha hecho grandes viajes, puede hacer una novela, y aún con éxito, pero no es un novelista. La novela no es puramente la realidad, ya que esta es antiliteraria. Relatar aquello que se ve no es literatura. Así tenemos, por ejemplo, a Chateaubriand, que, sin haber pisado nunca la India, es quizás el novelista que mejor la describe». Tremendismo Sobre su Pascual Duarte , dijo Cela: «Cuando la publiqué hace años, hubo quien me clasificó de padre del tremendismo español. Ahora pregunto, ¿habrán estos señores leído, simplemente, algo de Quevedo. No lo sé. De todas maneras sabrían que el tremendismo no es ninguna ciencia determinada; es, únicamente, una palabra vacua, sin sentido, vacía». Finalizó en un tono crítico y algo petulante: «No hay novelistas después de Pío Baroja. No existe la novela de humor. La novela es Sthendal, Dostoieski, es... la mía. Más o menos buena, pero es la mía». El joven Cela fue muy aplaudido por la numerosa concurrencia que llenaba el salón de Artesanos.