HERCULÍNEAS | O |
05 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.EN UNA reciente crónica anterior, echábamos en falta en A Coruña y su área de influencia una publicación (folleto, tríptico u hoja volandera) que recogiera semanalmente, quincenalmente o mensualmente todo lo que de bueno, que es mucho, tiene nuestra ciudad. Pero nos referíamos no sólo a una guía sin más sino a que se profundizara, por ejemplo, en los aspectos culturales y artísticos que se podían disfrutar en cada caso. Una exposición, pues la explicación del crítico o experto de turno; una película, lo mismo; una conferencia, ídem de ídem, pero todo muy abreviado, en apenas cuatro líneas. No resultaría una misión imposible sino un afán de destacar lo que hay que resaltar y evitar meter en un mismo saco lo bueno, lo mediocre y lo malo. Creo que, como resultado de nuestro comentario, Turismo de A Coruña me remite una guía de ocio correspondiente a noviembre-diciembre que recibimos con indudable agrado. Buena presentación, buen papel, magníficas fotografías y un repaso a la actualidad coruñesa desde el punto de vista del turismo. Todo un esfuerzo que no merece más que parabienes. Sin embargo no va exactamente en la línea que nosotros proponíamos en los campos cultural y artístico. Una guía cultural nos diría algo más sobre la estancia del genial Picasso en la ciudad; la importancia de las exposiciones del Kiosco Alfonso, Bellas Artes o de la Fundación Barrié. O detallar los monumentos de la Ciudad Vieja. Sabemos que es una tarea difícil pero factible. De todas las maneras, felicitemos a Moisés Jorge Naranjo, el director gerente del consorcio Turismo de A Coruña por su guía.