Reportaje | Una vida de cine La película sobre el cantautor no habla del concierto que ofreció en la ciudad, y que terminó a tiros y con diez heridos
02 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?rece años después de su muerte, José Monje Cruz, más conocido como Camarón de la Isla, volverá a subirse a un escenario para cantar. Será gracias a la última película de Jaime Chávarri, que mañana se estrena en los cines de toda España, y donde un joven Óscar Jaenada da vida al cantautor más famoso de San Fernando. Sin embargo, lo que no se podrá ver en este filme será la actuación que el artista gaditano ofreció en el Palacio de los Deportes coruñés el 5 de marzo de 1982, y que terminó a tiros, con diez heridos y tres detenidos. La trifulca comenzó quince días antes de la actuación, en concreto, cuando se pusieron a la venta las entradas, y todos los fans querían conseguir las localidades situadas más próximas al escenario. Éstas se agotaron a los dos días, algo que molestó a los devotos de Camarón que tuvieron que contentarse con sentarse lejos de su ídolo. Aunque eso no fue lo que hicieron. El día del concierto, nada más abrirse las puertas del recinto, un pelotón de espectadores entró como una estampida en el Palacio de Deportes e intentó ocupar los primeros asientos, aunque su entrada no correspondiera con esa ubicación. Las fuerzas de seguridad intentaron calmar los ánimos y recolocar a los espectadores, que sólo cesaron en su empeño con la salida al escenario del artista gaditano. Como recuerda el promotor del concierto, Nonito Pereira, en el libro Historias, histerias y anécdotas musicales de La Coruña , «esto sólo fue un espejismo que no va más allá de la segunda canción, al reproducirse las maniobras de trasiego de localidades y el tono de las discusiones que aumenta, hasta el punto de que el mismísimo Camarón tiene que pedir silencio y tranquilidad». La reyerta llega a tal extremo que se escuchan varios disparos y dos familias gitanas -una de A Coruña y otra de Ferrol- se enzarzan en una bronca en la que varias personas resultan apuñaladas y tienen que ser trasladadas al hospital, mientras que Tomatito y Camarón abandonan el escenario diciendo: «Siempre pasa lo mismo, siempre pasa lo mismo,...».