Compagina su trabajo en el mantenimiento de los jardines municipales con su hobby, la escultura, «porque ambos se parecen mucho»
28 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Javier Martínez Padín es, como diría Ana Belén, un hijo de 1953. Coruñés de cuna, presume de haber nacido en el barrio de la antigua plaza de toros, en los alrededores de Santa Margarita. Y también de su pasión por la historia, que plasma en la realización de una tesis doctoral sobre el regimiento Coruña en los siglos XV y XVI. Sin quererlo, se ha ganado su hueco para la posteridad en un rincón del paseo marítimo, al pie del monte de San Pedro, casi al lado del lugar en el que se instalará el futuro ascensor panorámico. Es el autor del pulpo de colores que rivaliza con la mujer que Ramón Conde situó al pie de la Torre de Hércules por el título de escultura más fotografiada de la ciudad. «No me esperaba un éxito semejante. Ha sido una sorpresa muy agradable», cuenta mientras posa entre los tentáculos de su cefalópodo de cemento intentando superar su timidez. -¿Cómo surgió la idea de colocar un pulpo en la barandilla del paseo? -Cuando se empezó la decoración de la balaustrada, se comentó la posibilidad de hacer algo. No era nada nuevo para mí, porque la escultura tiene muchos puntos en común con el diseño de los jardines y las composiciones florales. -¿Por qué un animal como el pulpo para decorar este rincón del paseo? -En realidad, yo presenté dos proyectos distintos. El otro era el de un hombre que representaba a los pescadores. Pero a los encargados de elegir les gustó mucho esta propuesta y eligieron el pulpo. -Algo tendrá para resultar tan atractivo también para los peatones que pasean por la zona y los visitantes que llegan a la ciudad. -Lo que quería transmitir era una realidad plástica con un significado adicional al margen del diseño. Quería simbolizar la importancia del mar para la ciudad y, de paso, los recuerdos de mi infancia, la conexión con las rocas. En el fondo, se trata de provocar una reacción en la mente de los que lo contemplan para que ellos tengan sus propios recuerdos. -¿De qué material esta hecho? -Pues es una estructura de hormigón armado que me ayudaron a montar varias personas. Esta recubierto de gres de colores que sirven también para explicitar el cambio de colores del pulpo según los rayos del sol. -¿Habrá más animalitos por el paseo con la firma de Javier Padín? -Había una propuesta por ahí para hacer otros conjuntos escultóricos, pero ya veremos cómo va todo. Por supuesto que me gustaría, pero insisto en que hay que esperar. -Por cierto, ¿cuál es su otra escultura favorita del paseo marítimo? -Es difícil elegir una, porque son muy atractivas. Si tuviera que elegir, me quedaría con el monumento a los fusilados del Campo de la Rata que diseñó Isaac Díaz Pardo. Curiosamente, mi equipo y yo mismo participamos en el montaje de los menhires hace ya años.