La producción en los polígonos industriales se ha reducido a más de la mitad La ausencia de camiones obligó a desviar ayer a Bilbao un barco que llegaba cargado de harina.
17 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?l octavo día de la huelga de transportes ha hecho que los muelles de A Coruña estén repletos de mercancía que llega por mar, a pesar de que luego no se puede trasladar a su lugar de destino. Además del carbón, en la dársena se han acumulado grandes cantidades de madera, vidrio, manganeso y cuarzo, que permanecen almacenados a la espera de que se resuelva este conflicto. La huelga ayer obligó a desviar a Bilbao un barco cargado de harina que tenía previsto atracar en la ciudad, y un camión de alúmina tuvo que salir escoltado por la Guardia Civil. Por contra, la empresa Moyresa ha llegado a un acuerdo con los organizadores del paro para que les permitan realizar los servicios mínimos de traslado de pienso desde los muelles a su factoría. Por ello, aunque desde la semana pasada más de una quincena de camiones permanecen estacionados dentro de las instalaciones que la firma tiene en Cambre, las que sí que salen y entran del recinto son las cisternas o cubas que transportan parte de la mercancía. Sin camiones La falta de actividad en los muelles también se repitió ayer en los polígonos industriales, donde apenas circuló ningún tráiler. Desde la asociación de empresarios de Sabón explicaban que estos días las empresas esperaban a la noche para sacar sus camiones del polígono, pero que no entraban vehículos con mercancía, por lo que las compañía estaban trabajando a medio gas. Lo mismo ocurría ayer en A Grela y Pocomaco, donde algunos empresarios hacían lo que podían para mantener abiertos sus negocios. «Aquí no tenemos constancia de que alguna empresa haya tenido que cerrar sus puertas, pero es evidente que todas tienen problemas por la falta de suministros», explicaban los empresarios de Pocomaco. En el de Sabón sí paró su producción la firma Acteco. En el polígono de Bergondo la situación tampoco era muy distinta. Muchos menos camiones que de costumbre y todas las empresas trabajando muy por debajo de su nivel de productividad. De hecho, algunas firmas se han visto obligadas a dar vacaciones a sus trabajadores esta semana, porque no tenían trabajo. «Para muchos la situación se nos ha hecho insostenible. Llevamos desde la semana pasada sin recibir material. Fuimos trabajando con lo que teníamos almacenado, pero ya no nos queda nada. Tendremos que enviar a la gente a casa», argumentaba un empresario que tiene su nave en el área industrial bergondesa.