HERCULÍNEAS | O |
28 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.LA COHERENCIA triunfa en nuestras instituciones. Gana la lógica. El Ayuntamiento proclama que la ciudad no tiene problemas de tráfico y, en consecuencia, el Ministerio de Fomento vuelve a olvidarse de la Tercera Ronda en sus presupuestos anuales. La justicia frena la ampliación del horario del aeropuerto y, como es normal, apenas se avanza en la mejora de sus accesos. A Coruña dispone ya de tres museos científicos y, para qué gastar a lo tonto, no hay cifras para instalar en la cárcel el prometido Museo Nacional de Ciencia y Tecnología. En un análisis objetivo, los presupuestos generales del 2006 no son buenos ni malos para la ciudad. Son regulares. Merecen un aprobado holgado, porque recogen las dos grandes necesidades de la comarca: la construcción del puerto exterior y el inicio de la ampliación de la pista de aterrizaje de Alvedro. Pero el asunto de la Tercera Ronda ya huele a chamusquina. Carmen Marón tiene razón cuando dice que en A Coruña no hay problemas de tráfico. Normalmente, en la ciudad se circula bien. Los problemas están en los accesos, y por eso es tan importante acelerar el proceso de construcción de la autovía que unirá Riazor con Lonzas, A Zapateira y la autovía del Noroeste. Hoy en día, salir a las ocho de la tarde por la avenida de Alfonso Molina es una invitación al masoquismo. Igual que intentar atravesar el polígono de A Grela a cualquier hora del día, o entrar un domingo por la tarde por la autopista del Atlántico, con el pertinaz atasco en el peaje de Cecebre. Urge la Tercera Ronda, y urge mejorar el servicio de autobuses y trenes de cercanías. ramon.castro@lavoz.es