El agua llegó a subir más de cuatro metros y medio en la pleamar La alineación del Sol, la Tierra y la Luna provocaron este fenómeno marítimo.
21 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.En línea recta. Todos los astros se pusieron de acuerdo, y el pasado 18 de septiembre se alinearon la Luna -que estaba llena-, el Sol y la Tierra. La consecuencia más evidente de esta conjunción fueron las mareas vivas, que desde el pasado domingo sufrieron los arenales coruñeses, y que se convirtieron en las más fuertes de todo el año. Hasta cuatro metros y medio llegó a subir el agua durante la pleamar, mientras que, cuando la marea bajó, sólo llegó a los 0,32 metros. Desde el Instituto de Meteorología explicaron que es normal que esto ocurra en esta época del año, ya que coincide con el entrada del otoño. «Por norma general, en los equinoccios de primavera y otoño suele haber mareas vivas. La posición de la Luna, la Tierra y Sol origina que la marea sea viva o no. Los planetas tiran unos de otros, y, si están alineados, tiran en la misma dirección y provocan este tipo de mareas», explicó el meteorólogo Francisco García. Puentes de arena El resultado de estas conjunción de astros fue que, durante la marea baja, los arenales coruñeses ganaron metros y metros de playa, e incluso, fue posible llegar andando por la arena hasta Matadero desde el Orzán. En Santa Cristina, las corrientes de agua han formado varias islas de arena en mitad de la ría, por lo que, durante la bajamar, muchos bañistas aprovecharon esta lengua de playa que se adentra en el agua para poder pasear por el medio del mar. Sin embargo, A Coruña no es una de las zonas donde se producen las mayores mareas vivas, ya que éstas suelen registrarse con más intensidad en las playas situadas más al norte de la comunidad gallega. Así, el pasado domingo, el agua llegó a alcanzar los 4,84 metros en la ría de Foz, mientras que en Corme subió a los 4,71 y en Camariñas a los 4,69. Por contra, durante la bajamar se alcanzaron los 0,38; 0,36 y 0,35 metros, respectivamente.