Ser un «dummie»

LUCÍA FERNÁNDEZ

A CORUÑA

HERCULÍNEAS | O |

07 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

HAY COSAS que es mejor verlas que explicarlas. Lo de los accidentes de coche es un claro ejemplo de esta aseveración. Ayer, en la Casa del Hombre, un simulador reflejaba el efecto en el cuerpo humano de un impacto a treinta kilómetros por hora. Los tests de laboratorio realizados por las casas de automóviles aseguran que un impacto a ese velocidad equivale a recibir un golpe con quinientos kilos de fuerza. Hace poco leí que esos muñecos que ahora salen en los anuncios de la tele y que parecen los soldados del Imperio de La guerra de las Galaxias , episodio nosecuántos , eran antes cadáveres que se utilizaban para comprobar el efecto en el cuerpo humano de los impactos. Ahora, a esas réplicas de metal y látex plagadas de sensores electrónicos se les llama dummie , que traducido del inglés viene a ser algo así como falso. Quizá por ello, una visita por el módulo de la Domus ofrece la posibilidad de convertirse por unos minutos en una cobaya de laboratorio. Tal vez sea una buena forma de conseguir que todo aquel que conduzca se convenza de que el volante no es el mando de una playstation, sino un arma peligrosa que cada año nos lleva a algún ser querido. redac@lavoz.es