Francisco Vázquez afirma que se retirará cuando no sea «útil para la ciudad» o esté «aburrido»
A CORUÑA
Para Francisco Vázquez existen dos límites que podrían hacer que dejara de ser alcalde. El primero es «el que marca el voto del ciudadano». Pero el otro es un límite personal, pues asegura que seguirá siendo alcalde siempre que se cumplan dos condiciones: «Que yo considere que soy de utilidad para la ciudad» y que «no me aburra -y con aburrimiento hablo de aburrimiento intelectual-». Así se expresó ayer en la inauguración de una exposición de cuadros militares en el Kiosco Alfonso. Respecto al primer punto, al de la utilidad, Vázquez cree que «en estos momentos soy útil porque soy uno de los pocos alcaldes a los que se le escucha con atención». Pero también porque tiene previstos muchos proyectos que todavía están por matizar. Entre sus objetivos está llevar a buen puerto la ampliación de Alvedro, así como la construcción del AVE y del puerto exterior, ya que este último cree que será «la revolución económica y social que hará de A Coruña una zona clave en el Noroeste y en toda España». Por eso cree que estas iniciativas le van a dejar poco tiempo para aburrirse, «hay cuerda para rato», dice. Por otro lado, también considera que su equipo de gobierno está suficientemente consolidado para «pilotar el proyecto del puerto exterior, sobre todo ahora que hay un gobierno afín». El alcalde también se refirió a la situación actual que está viviendo el Partido Popular, cuestión en la cual afirmó que «con la actitud que tiene ahora el PP le auguro un futuro largo al señor Rodríguez Zapatero», una cuestión que cree que favorece a la urbe coruñesa. Vázquez, que también es presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias, se mostró orgulloso de renovar este cargo, pues «durante este período de tiempo he tenido la alegría de conseguir algo difícil de obtener, que es el cariño de la gente». El alcalde coruñés considera que, durante su tiempo al frente de la ciudad, se han cumplido varios de sus objetivos, como «el progreso de La Coruña y el aumento en la calidad de vida de los ciudadanos».