La refriega comenzó dentro de un pub del Orzán y acabó con una batalla campal en el hospital Juan Canalejo. Sucedió en la madrugada del 12 de mayo del 2002. Cuatro de los presuntos implicados en la multitudinaria pelea, identificados por la policía nacional, se sentaron ayer en el banquillo de los acusados del Juzgado de lo Penal número 4. J.?G.?Q. se enfrenta a una multa de 3.000 euros por un delito de daños. La fiscal pide para R.?U.?Q. la misma multa y un año y medio de prisión por un delito de lesiones. Para su hermano, O.?U.?Q., solicita también el pago de 3.000 euros y un año y medio de cárcel por atentado a agente de la autoridad. Sobre la única mujer imputada, M.?C.?C., pesa una petición de pena de siete meses de prisión por un delito de resistencia. Todos los acusados se declararon inocentes. La refriega ocurrida hace ahora tres años comenzó poco después de las dos de la mañana. La fiscal mantiene que un grupo de jóvenes que se encontraban en el pub fueron sorprendidos por uno de los camareros intentando sustraer varias botellas de cerveza del interior de una nevera. El propietario del establecimiento y el portero expulsaron a los chicos del local, que comenzaron a lanzar objetos contra la fachada del pub. Varias personas salieron entonces del bar y se inició una pelea. Cuando llegó el 091, el tumulto había cesado. Sin embargo, continuó en el Servicio de Urgencias del Juan Canalejo, a donde se habían desplazado varios heridos en el enfrentamiento en el Orzán. Los jóvenes la emprendieron con el coche del dueño del pub, estacionado en el aparcamiento del hospital, y volvieron a cruzarse las amenazas y los golpes, algunos de los cuales alcanzaron también al personal del centro sanitario, como los vigilantes de seguridad. Patrullas del 091 Varias patrullas de la policía nacional aparecieron entonces en el hospital. Algunos de los chicos huyeron, pero se logró identificar a los cuatro acusados. Según declaró ayer uno de los agentes, que iba de paisano junto a un compañero uniformado, M.?C.?C., la chica, lo empujó, le escupió en la cara y lo insultó. «Tuve que responder y le di con la defensa de goma», aseguró. En ese momento, según manifestó, O.?U.?Q. lo agarró del cuello y lo empujó contra una barandilla. «Mi compañero lo cogió, lo inmovilizamos y lo detuvimos», explicó. Los jóvenes, que niegan los hechos, aseguraron que desconocían que era un policía porque no se identificó y no iba uniformado.