A pie de calle | Los vecinos del yacimiento arqueológico El pueblo se queja de la constante expropiación de terrenos, que no acaban de mal cobrar, mientras siguen pagando elevadas contribuciones por propiedades que no pueden explotar
22 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?l pueblo de Elviña-Castro tiene vecinos. No muchos, pero sí desde hace mucho está habitado un núcleo que linda con el yacimiento arqueológico más importante de la comarca, y que, ahora, comienza a mostrar cansancio. «Nos dan por todos los lados, por la derecha y por la izquierda», resume Aldao, el presidente de la asociación de vecinos. La práctica totalidad de los residentes se han visto afectados por expropiaciones: primero, a beneficio del campus de Elviña, ahora, para la Casa de los Antepasados. «A 12 euros el metro nos quieren pagar, y todavía no hemos cobrado lo del vial de la Universidad», resume. Eso, por parte de la Xunta. Del otro lado, por el Ayuntamiento, lamenta también el camino iniciado para expropiar 666.000 metros cuadrados para el nuevo museo. «Hablar, hablan mucho, pero de pagar, el alcalde no dice nada». Mucho se teme, que, como ha sucedido hasta ahora, irá para largo. A su juicio, las demoras continuadas tienen agravante: «Por un lado, no cobramos por los terrenos que necesitan, pero, por el otro, tenemos que pagar contribuciones urbanas por nuestras propiedades, pero en las que no podemos poner un ladrillo, no podemos hacer nada; por lo menos, que nos dejasen construir por el lado de Alfonso Molina», reflexiona. De esta forma, a juicio de Aldao, los vecinos de Elviña-Castro «estamos hipotecados». Carmelo Seoane, vecino de la parroquia de San Vicente, también se queja de la actuación de las administraciones. Y va más allá: «A cantidade abonada ata esta data pola Universidade (hai máis de dous anos) é o valor da ocupación, que corresponde a só unha parte. A carretera -añade- está rematada non sen antes ter que presentarse os veciños a paralizar a obra por non deixar acceso as fincas que afectaba. ¿Que pasa ca outra parte dos cartos, ou só se acordan de solicitar o Plan Galicia aos demais, e nós non podemos solicitar o noso sin pleitos?», se pregunta. Seoane reparte también para el gobierno local por los impedimentos para construir. Cree que ahí está la clave del éxodo de los jóvenes: «Nos terreos dos que son propietarios os seus pais, non hai permisos para facer a súa casa; eso si, páganse as contribucións como urbanas». Además hay otras quejas, como el cambio de los nombres originales, que tan sólo con cruzar la avenida, en Matogrande, las expropiaciones se paguen mejor, e incluso, que se festeje una batalla, la de Elviña, que dejó arrasado y saqueado el pueblo. La Universidad asegura que abonará los terrenos en cuanto se pronuncie el tribunal de expropiaciones, ya que el precio fue recurrido y ahora depende de lo que decida la hacienda pública. El Ayuntamiento, por su parte, afirma que ahora mismo se están estudiando las alegaciones presentadas, y que espera llegar a un acuerdo y completar el proceso en un trimestre.