Las seis claves de la polémica

Luís Pousa Rodríguez
L. Pousa A CORUÑA

A CORUÑA

El alcalde asegura que los cambios de catalogación urbanística se remontan a 1992

16 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

Vázquez contestó en seis puntos a las acusaciones planteadas por los dos grupos de la oposición sobre la compra y posterior reforma de su vivienda en la calle Tabernas. «Es mentira, es total y absolutamente falso, constituye una calumnia divulgada con el único fin de dañar mi imagen pública y poner en cuestión mi honradez y mi honorabilidad», repitió antes de cada respuesta. PP y BNG recalcaron que el PGOM de 1998 rebajó de integral a estructural la protección urbanística del inmueble. Vázquez apuntó que la catalogación permaneció invariable desde 1992: «Cinco años antes de la compra del edificio por mi familia, repito, cinco años antes se elabora el avance del Plan Especial de Reforma de la Ciudad Vieja y Pescadería y ahí ya aparece modificado el nivel de protección de la citada casa, pasando el nivel de protección de integral a estructural, lo mismo que se efectúa con las casas números 2, 4, 8, 10, 18, 24 y 26 de dicha calle Tabernas y muchas otras de la propia manzana y muchas más del conjunto de la Ciudad Vieja». La oposición acusó al alcalde de aprovecharse de la nueva catalogación del inmueble para incrementar en 247 metros cuadrados la superficie útil de la casa. «Este edificio únicamente sufre el aumento resultante de igualar las cornisas de los edificios situados en la manzana correspondiente a las viviendas sitas entre la calle Tabernas y el paseo de la Dársena», apuntó Vázquez. «La diferencia de metros, 289,55 metros cuadrados, es la resultante de las obras efectuadas por el anterior propietario, la ONCE, que en una reforma efectuada en 1965 cubrió un patio existente a fin de unir los dos edificios independientes que existían en aquella época y, en menor medida, el aumento viene determinado por la modificación del trazado de la cubierta», añadió. Populares y nacionalistas expresaron su asombro por la rapidez con la que se tramitó la licencia de obra de la casa del alcalde y su familia. Francisco Vázquez negó que hubiese recibido «trato de favor»: «La obra se efectúa en varias fases, contando siempre con los permisos y autorizaciones correspondientes, por los que se pagaron las tasas, impuestos y fianzas establecidos, siempre dentro de los plazos normales en la actuación municipal». Sí reconoció que el 1 de marzo de 2002, un mes después de su solicitud, la comisión de gobierno le concedió licencia de obras, «en un tiempo que incluso se puede considerar superior al normal», matizó. La oposición reclamó para el resto de ciudadanos las mismas facilidades que, según PP y BNG, tuvo Vázquez para realizar esta operación. El alcalde explicó que financió la adquisición y las obras mediante dos préstamos y la venta de un piso de su propiedad en la calle Fernando Macías. «Teniendo derecho a ello -precisó- he renunciado a cualquier tipo de ayuda y he llevado a cabo por mis propios medios la construcción y rehabilitación del edificio». Vázquez subrayó que compró la casa por 130 millones de pesetas en septiembre de 1997, cuando la tasación efectuada entonces era de 126.220.420 pesetas, para defenderse de las acusaciones de un posible trato de favor de la ONCE al vender el inmueble por un precio inferior al del mercado a cambio de contraprestaciones urbanísticas. También desvinculó esta operación de un futuro traslado de la SGAE a Santiago. Según la oposición, la intervención de Vázquez evitó que la SGAE comprase el edificio e instalase en él su sede gallega. El BNG apuntó que, según la normativa, en la casa no se podía instalar un garaje con vado permanente. Vázquez aseguró que la licencia contaba «con todos los informes técnicos favorables por tratarse de una vivienda familiar». El alcalde también subrayó que por estar amenazado tenía derecho a pedir directamente el vado al Ministerio del Interior, derecho que no utilizó.