Placas fuera de la ley

Luís Pousa Rodríguez
Luis Pousa A CORUÑA

A CORUÑA

Crónica | Bilingüismo callejero Cerca de una veintena de vías de la ciudad aparecen todavía rotuladas con topónimos en castellano como Puentedeume, Jallas, Rianjo, Órdenes o Lage

05 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

En las películas del Oeste, la placa era el símbolo de la ley. Con esa idea lucía la estrella en el pecho del sheriff. En A Coruña, las placas están fuera de la ley. Al menos fuera de la Lei de normalización lingüística, que desde 1983 establece que en la comunidad los únicos topónimos oficiales son los gallegos. Algo que ignoran los rótulos del callejero coruñés, que mantienen en su repertorio unas veinte denominaciones en castellano e, incluso, en un dudoso castrapo supuestamente fuera de juego. En plena polémica por el doble nombre de la ciudad -el pasado noviembre, el pleno aprobaba la recuperación de la ele del topónimo-, un simple vistazo a los letreros azules que bautizan las calles permite comprobar que para el gobierno local hay lugares en Galicia que todavía se llaman Rianjo o Puentedeume. El caso no afecta únicamente a pequeñas vías arrinconadas en el casco urbano. El bilingüismo municipal fija en castellano los nombres de tres de los espacios más concurridos de A Coruña: la plaza de Orense (Ourense), la avenida de Finisterre (Fisterra) y la avenida de Arteijo (Arteixo). Finisterre vuelve a aparecer, blanco sobre azul, en el cartel de la calle Faro de Finisterre. Dos casos significativos son los que afectan al largo listado de calles denominadas como «Río de...» o «Villa de...». Toda una mina para rescatar letras desechadas del alfabeto gallego: Y, y J resucitan de la mano del nomenclátor. Topamos así con las villas de Lage (Laxe) y Órdenes (Ordes) y los ríos Arnoya (Arnoia) y Jallas (Xallas). El recorrido filológico por el callejero no tiene desperdicio. El gobierno municipal nos regala perlas que ya creíamos extinguidas, como Mellid (Melide), Cabañas (Cabanas), Noya (Noia), Puentedeume (Pontedeume), Forcarey (Forcarei) o Baldayo (Baldaio). Caso aparte es el de las Jubias, ya que el topónimo castellanizado se triplica en el nomenclátor. Hay lugares denominados Jubias de Arriba, de Abajo y, por si fuera poco, también una calle Monasterio de Jubia. Ni el lugar de nacimiento del padre del galeguismo, Alfonso Rodríguez Castelao -que curiosamente también tiene calle en el polígono Los Rosales-, se libra de la traducción: Rianjo, y no el oficial Rianxo, se puede leer en la placa callejera. Sic.