Cabalgata solidaria sobre raíles

Víctor Omgbá A CORUÑA

A CORUÑA

ESTUDIOS BLANCO

En directo | El tren de la alegría Alrededor de 800 personas tomaron parte en el viaje organizado por Radio Voz

04 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

?n regalo no se le niega a un niño. Y aún menos la alegría de disfrutar entregando juguetes a otros pequeños menos favorecidos. Es la filosofía promovida por Radio Voz desde hace nueve años. La entidad celebró ayer, con el patrocinio de Unión Fenosa y la colaboración de varias entidades coruñesas, un viaje de ensueño en tren con destino Betanzos. Este año se repitió el éxito de los anteriores. Fueron más de ochocientas personas, entre ellas quinientas de 3 a 12 años, las que se dieron cita a primera hora en la estación de San Cristóbal para embarcar hacia tierras brigantinas en un viaje de ida y vuelta de cuarenta minutos. En los nueve vagones facilitados por Renfe, los niños viajaron a gusto, cantando, jugueteando y lanzando gritos con sus linternas, gentileza de Cimáns, cuando se apagaban las luces de sus compartimientos al entrar en los túneles. Recibieron gorras, caramelos y una tonelada de diversión amenizada por 35 miembros de Cruz Roja Juventud, una suerte de regalos que se sumaron a los que cada niño llevaba consigo para entregar, ya en el parque Pablo Iglesias de Betanzos, a los que no tienen la misma suerte que ellos. Antes de dedicarse a dibujar en cartulinas, los niños disfrutaron de un desayuno en condiciones a base de cruasán de Ipasa, refrescos ofrecidos por Schewppes, chocolatinas donadas por Distribuciones Camba. Hubo también chicles de Orbit. Entre bocado y bocado, los pasajeros del tren recorrieron todos los rincones del parque y dejaron volar su imaginación realizando trazos picassianos, de Miro o de Kandinsky. Por supuesto, dominaron los dibujos de trenes con los Reyes Magos de Oriente. La mañana siguió su curso con bailes, interpretaciones como la de Miguel Gil Monteagudo, un niño de tres años, y el sorteo de más regalos. Los pasajeros se llevaron, bajo el brazo, camisetas, porta CD, polares, rotuladores y gorras de lluvia. El tren de alegría volvió a A Coruña a la una y cuarto de la tarde hinchado de diversión.