La autoridad judicial decretó el ingreso en prisión de uno de los dos detenidos por el atraco a un taxista de este fin de semana
19 ene 2026 . Actualizado a las 13:40 h.La violencia ha vuelto a sacudir al sector del taxi en A Coruña, dejando a un profesional herido y al colectivo en un estado de profunda preocupación. Ricardo Villamisar, presidente de Teletaxi, confirmó este lunes por la mañana en el programa Voces de A Coruña, de Radio Voz, que el conductor agredido se encuentra ya en su domicilio recuperándose de las lesiones físicas tras haber pasado por el hospital, aunque advierte de que las secuelas psicológicas serán mucho más difíciles de superar. «Ha sido un intento de atraco con una agresión de una manera salvaje. Dos personas se ensañaron con él», relató Villamisar.
El ataque se produjo durante el turno de noche, cuando dos individuos solicitaron sobre las 3.30 horas un servicio para trasladarlos desde la calle San Roque, en las inmediaciones de la plaza de España, hasta la zona del mercado de Monte Alto. Según explicó Villamisar, el cinturón de seguridad se convirtió en una trampa para el trabajador: «El grave problema que tuvo el compañero fue que llevaba el cinturón de seguridad puesto, y eso te impide tanto intentar esquivar los golpes como defenderte».
Afortunadamente, las cámaras con las que contaba el taxi permitió la rápida intervención de los cuerpos y fuerzas de seguridad, que identificaron y detuvieron a los dos responsables de la agresión y el robo de unos 400 euros apenas unos minutos después en la calle Baltasar Pardo Vidal. Tras pasar a disposición judicial, se decretó el ingreso en prisión de uno de ellos. «Queremos agradecer la rápida intervención de la policía, porque cuando un atraco no se resuelve pronto, estas personas suelen reincidir porque ven que les sale bien», señaló el responsable de Teletaxi, recordando casos similares como el ocurrido el pasado mes de marzo en Matogrande.
El trasfondo de estos delitos resulta cada vez más irracional para los profesionales. Villamisar destaca que el taxi ya no es el objetivo lucrativo que era hace años, pues el pago digital (mediante tarjeta o dispositivos móviles) ya representa el 70 % de las transacciones diarias. Los taxistas apenas llevan cambio para servicios mínimos, por lo que el riesgo que asumen los delincuentes y el daño que infligen no guardan relación con el botín obtenido. «Son personas desesperadas, quizá con el mono, que actúan sin ser conscientes de que un golpe mal dado puede acabar con la vida de una persona», reflexionó.
Ante esta situación, el colectivo vuelve a elevar su voz para exigir a las administraciones un refuerzo real de la vigilancia en las calles, especialmente durante las madrugadas. Villamisar reivindica que el taxi es un «servicio público esencial» que opera las 24 horas del día y que sus profesionales no deberían salir a trabajar con el miedo de no saber quién se sube al vehículo. El sector apuesta por seguir implementando medidas como el botón de pánico conectado al 112 y la aplicación AlertCops, pero insiste en que la presencia policial preventiva sigue siendo el pilar fundamental para garantizar la integridad de los conductores.