Reportaje | Con un regalo debajo del brazo Ángel García Seoane ha elegido el castellano para felicitar a las madres de los oleirenses recién nacidos, a las que envía una serigrafía de Díaz Pardo y un ramo de crisantemos
20 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Los niños de Oleiros no vienen al mundo con un pan debajo del brazo. Vienen con una serigrafía de Isaac Díaz Pardo. Y con una dedicatoria en la que su alcalde, Ángel García Seoane, felicita personalmente a la madre -el padre no aparece por ningún sitio- por el nacimiento de un nuevo oleirense y -se supone- futuro votante. Más de un padre de Santa Cruz, Nos o Perillo habrá abierto los ojos de sorpresa ante el particular modus operandi de los enviados de García Seoane. No se limitan a dejar su recado en el buzón o en el portal: esperan a que los padres se encuentren en casa para entregarles en mano un ramo de crisantemos -curiosamente, flor de difuntos- y una emotiva serigrafía del fundador de la fábrica de Sargadelos -creada expresamente para los recién nacidos oleirenses- que muestra a una madre acunando a su hijo. Si se da la vuelta a la lámina, se descubre al alcalde dirigiéndose a la nueva mamá en castellano: «Amor y pasión dieron vida a un nuevo ser. Cuidad tan preciado fruto, y con ello contribuiréis a conservar la felicidad». ¿Por qué no en gallego, si es la lengua utilizada habitualmente por el Concello de Oleiros? Carmen Carballo, responsable municipal de prensa, explica que cerca de la mitad de los residentes en el municipio provienen de fuera del mismo, por lo que se optó por enviar el mensaje «en una lengua que entendiesen todos». ¿Electoralismo? La responsable de prensa no ve electoralismo en esta iniciativa de Ángel García Seoane, en funcionamiento durante todo el 2004: «Electoralismo también puede ser poner aceras en todos los pueblos o construir bancos para sentarse». La única motivación de este curioso regalo de bienvenida a Oleiros es «muy simple y humana»: reconfortar al nuevo oleirense y a la nueva mamá con una «frase afectiva y cariñosa». En cuanto llega al consistorio el listado de los nuevos nacimientos inscritos en el registro, todo el Ayuntamiento se moviliza para darles la bienvenida. Pero la amabilidad de Ángel García Seoane no se despierta sólo cuando un oleirense nace: cuando otro oleirense muere, sus familiares reciben un mensaje de condolencia.