La agrupación de Bens dice que provienen de Nostián, y la de Os Mallos, de Ártabra Los responsables de las entidades hacen un llamamiento para unificar esfuerzos y aportar soluciones
20 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?os asociaciones vecinales de A Coruña, la de Bens y la de Os Mallos, mantienen una clara discrepancia sobre el origen de los malos olores que durante las últimas semanas envolvieron la ciudad. El presidente de la agrupación de Os Mallos, Eduardo Souto, explicó que tienen constancia de que la pestilencia, al menos los días 9, 10 y 11, procedió de Ártabra, la fábrica de harinas de pescado instalada en Suevos (Arteixo). Aclaró que es una «apreciación» de los vecinos del barrio de Os Mallos y que, en todo caso, el organismo que tiene que determinar oficialmente el origen de los malos olores es el Seprona: «Debido a las quejas de los vecinos pusimos una denuncia en la Guardia Civil. Es un organismo independiente y, por lo tanto, yo me fío bastante de ellos. El informe que emitan será vinculante, por lo que las autoridades competentes deberán, después, tomar las medidas oportunas para solucionar el problema». Por otro lado, la presidenta de la asociación de vecinos de Bens, Dolores Souto, aseguró que este barrio soportó las pasadas semanas una pestilencia procedente, según la agrupación, de Albada, empresa situada en Nostián. «No pueden consumir todo el material que les llega y lo mantienen acumulado en una piscina. Suponemos que es al remover su contenido cuando se desprende el mal olor». Explicó que llamó al 092 para informar sobre la pestilencia y que la Policía Local se comprometió a remitirle «un informe sobre lo que pase con el olor». Añadió que también intentó denunciar la situación en el Seprona, pero en la Guardia Civil le explicaron que ese asunto, aunque afectaba a una cuestión medioambiental, «era competencia de la Policía Local de A Coruña». El presidente de la federación de agrupaciones vecinales, José Antonio Folgueira, aseguró que no es bueno que haya «opiniones tan contrapuestas» y abogó por unificar esfuerzos para solucionar el problema: «Invitamos a las asociaciones a que asistan a las próximas pruebas que hagamos para comprobar la procedencia de los males olores. Nosotros no descartamos cualquier otra procedencia, pero creemos que vienen de la factoría de Ártabra». Los presidentes vecinales aclararon que esta diferencia de opiniones no ha desencadenado ninguna polémica entre ellos y que están dispuestos a hacer un frente común ante este problema.