La arena de los cristales rotos

Víctor Omgbá A CORUÑA

A CORUÑA

CECILIA DIAZ

Reportaje | 72 horas después del megaconcierto

09 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Botellas y vasos rotos, tapones, plásticos, mecheros, bolsas, latas y todo tipo de basura generada por los asistentes al megaconcierto del sábado compartían ayer Santa Cristina con los bañistas. La situación obligó a la mayoría a remover la porción de playa elegida antes de instalarse. De este modo, querían asegurarse de que no pisarían el filo de un vidrio. La presencia en las escaleras y en la ensenada de este material despertó este tipo de precaución, además de influir en el modo de andar de muchos. Caminaban por la playa como si pisaran huevos. Ayer, el ambiente playero estaba plagado de caras largas. A la mínima pregunta, los usuarios saltaban y de sus gargantas salían duras críticas hacia el Concello. Nadie se explicaba por qué se organizó un concierto de este tipo en la playa para «dejarla después como un estercolero», precisó Pablo Santa Fe, procedente de Madrid con su familia. Cree que «el Ayuntamiento se pasó de la raya». Para él, «ha sido un abuso de autoridad en toda regla», aseguró. La imagen de un bañista agachándose para recoger un cristal era ayer muy frecuente. Por un momento, María del Carmen Martínez Mercado jugó a ser la basurera. Pero cayó en la cuenta de que se trataba de una playa de cristales rotos y le traía malos recuerdos. «En Benidorm me corté con uno. Me tuvieron que poner una toalla para no sangrar». «Es una vergüenza», apostilla mientras otea toda la playa. Limpieza a fondo El Concello está trabajando contrarreloj. Anunció ayer que la limpieza a fondo de la playa se inicia hoy. A lo largo del día un equipo de diez personas del servicio municipal dará un repaso a los arenales para desterrar todo tipo de objetos molestos. Desde el domingo ya habían sacado 140 toneladas de basura. Los trabajos arrancan a las seis de la mañana y se centrarán en las zonas donde «no llega el rastrillo de la máquina», aseguran desde el Ayuntamiento, que precisó que hoy rematarán las tareas de desmontaje de los escenarios, cuyo peso ronda las 150 toneladas.