En directo | Estreno del apeadero universitario Suficientes para montar un equipo de fútbol, pero no para llenar un vagón. Son los únicos que usaron ayer el tren en Elviña. El Rectorado confía en que la publicidad haga el resto
19 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.«¿Que para dónde?». Es la contestación tipo a la encuesta a pie de andén realizada ayer, a las 8.45 horas, en la estación de San Cristóbal. Ninguno de los ocho pasajeros que se suben al tren de las 8.46 con destino a Monforte saben que Renfe y la Xunta han añadido una nueva parada al trayecto habitual. Su convoy y otros doce más a lo largo del día pararán a partir de ahora en Elviña. «Ah, pues me parece muy bien», contestan todos una vez que conocen la nueva escala. «Yo cojo el tren y también el autobús. Cada uno que viaje en lo que quiera, pero lo importante es que se pueda elegir, ¿no?», señala José Manuel, un joven estudiante de Relaciones Laborales, pero de Lugo. Ninguno de los viajeros que se han subido al tren a Monforte trabaja o estudia en el campus. Por eso, ninguno de ellos se apea en la estación universitaria. Su puesta en marcha ha pillado desprevenidos a todos, hasta a aquellos para los que se ha hecho. «Después de años pidiendo el tren, nos lo ponen y nadie se entera», se queja una alumna que acaba de apearse de un bus. Pero sí hubo estreno. «Una chica se bajó en el tren que iba a Ferrol, el de las 8.10», informa el maquinista. Después le seguirían diez pasajeros más. «Habrá una campaña informativa y se hará un seguimiento de la procedencia de los usuarios y sus horarios. A ver si para el próximo curso se potencia el servicio y hay más frecuencias, aunque es complicado», asegura Miguel Ángel Simón, vicerrector de Estudiantes. También espera que los precios especiales que Renfe pondrá en mayo animen a los universitarios a subirse al tren hasta Elviña.