Crónica | El Concello prepara una guía de personajes populares Juan Maceiras inauguró ayer cuatro calles, pero de las viejas, de las que recuperan la toponimia antigua. El alcalde aprovechó para anunciar más actividades que divulgarán la historia local
18 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?urió Generalísimo Franco y resucitaron los tres tramos de Raxel, A Barrosa y A Carreira. También regresó la Estrada da Praia, antes calle José Antonio, y, según anunció el alcalde en el acto oficial de descubrimiento de las nuevas placas, esto es sólo el principio. Y es que en los planes del independiente Juan Maceiras está hacer todo lo posible por impedir que los vecinos de Miño pierdan la memoria. Empezó su intervención explicando que el único interés en el cambio de denominación de las calles, cuestión muy comentada en el municipio, está en preservar la riqueza cultural y que, para ello, los técnicos municipales echaron mano, precisamente, de la memoria de los mayores del lugar. A ellos recurrirá también para un futuro proyecto de recuperación de la toponimia original, y lo hará a través de un técnico contratado al amparo del programa Apader de la Xunta. «Queda moito por facer, pero o que se pretende é coñecer, a través de visitas polas casas, o que lembran os veciños e corre perigo de morrer con eles», explicó Maceiras, que recurrió a la Biblia para incidir en la importancia que tiene llamar a las cosas por su nombre: «Está escrito que cando Adán púxolle nome ás cousas que tiña ao seu arredor foi como volver a nacer». Más iniciativas Pero no sólo la toponimia recuperará su lugar. En mente del gobierno local está también poner en marcha una publicación que recupere la vida de personajes populares del municipio. «Xente que non sae nos papeis, que non foi alcalde, nin concelleiro, nin cura, pero si que foi importante para Miño», explicó Maceiras, que también tuvo palabras de tranquilidad para los vecinos que se quejaron de los problemas que puede suponer el cambio de calles. «Non cambiarán os números polo de agora», confirmó el alcalde. «Si, pero eu vou ter que cambiar o DNI, as tarxetas e toda a documentación», respondió un vecino, antes de Generalísimo Franco y ahora, otra vez, de Raxel.