Un edificio sin gas

Dolores Vázquez A CORUÑA

A CORUÑA

EDUARDO

Crónica | Precinto de contadores Seis familias de Oleiros cumplen hoy dos días sin suministro en sus viviendas sin lograr que Repsol ni su contratista les restablezcan el servicio

21 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Comidas en restaurantes, visitas a amigos y familias o recursos como disponer de agua caliente utilizando la cafetera eléctrica han sido las alternativas que han tenido que tomar las seis familias afectadas por un corte de gas en el número 12 de la rúa Xuncal, en la localidad oleirense de Santa Cristina. El drama de quedarse sin gas y, como consecuencia directa, sin calefacción, cuando coincide un frente de frío comenzó para estos vecinos el pasado viernes por la mañana. Pese a sus intentos, no consiguieron que alguien pusiera remedio al precinto obligatorio de sus contadores. No lograron que desde Repsol, ni desde la contratista Taibo S.?L., de Santa Cruz, que fue la que precintó, les ofrecieran una solución. Denuncia Anuncian que, además de la reclamación presentada ya contra Taibo S.?L., el lunes podrán una denuncia en Consumo y solicitarán información a la Consellería de Industria sobre su caso. El único avance que lograron del contratista es una copia de un correo electrónico, que le fue remitida a él hace casi un mes por parte de un responsable de Repsol, en el que se indica que si se detecta una fuga se debe proceder a levantar un informe, dejando una copia a los residentes y cortar el suministro. Los vecinos se desayunaron el viernes un papel en sus puertas, sin fecha ni nombre del inspector, en el que se les informaba del corte del gas ante la posibilidad de que existiera una fuga, pero no hubo advertencia previa, aseguran. Los afectados apuntan que en ningún caso se negaron a cambiar los contadores, si tal como parece se encuentran deteriorados, pero aseguran que aunque se les ofreció esta opción, no se les comunicó que fuera obligatorio, ni tan siquiera necesario. «No negamos que estén mal y somos los primeros en querer nuestra seguridad, pero que nos dejen al menos ocho horas para prepararnos», aseguraban ayer. Posible fuga Toda la instalación del gas se cambió en el edifico hace unos diez años, cuando se les conminó a los residentes a centralizar todos los contadores en un patio exterior, en donde también se encuentra el depósito de propano que comparten con el inmueble número 10. Supuestamente, se procedió al corte del gas tras una lectura de los contadores, pero los afectados aseguran que no consiguieron que desde Repsol alguien les explicara la causa por la que se tomó esa medida ni el motivo por el que, en un primer momento, se cortó el gas a los vecinos del número 10 y luego se les repuso el suministro porque supuestamente «se habían equivocado». «Puede haber uno que pierda, pero no todos. Es inconcebible que se tome esta medida», puntualizaba ayer el portavoz de los afectados, Ángel Pérez del Real, quien considera improbable que alguien atienda sus demandas hasta mañana.