Oleiros está que arde

Ana Lorenzo Fernández
Ana Lorenzo A CORUÑA

A CORUÑA

KOPA

Reportaje | Servicio forestal El buen tiempo y la época de poda de los árboles multiplica las solicitudes para realizar quemas controladas en los municipios del área metropolitana

12 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

?ergondo, Sada y Oleiros fueron ayer los municipios de destino de Manuel Vidal, un miembro del servicio forestal de la Xunta, que tuvo que trabajar de lo lindo para conceder cerca de 150 permisos para realizar quemas controladas. En cada una de las localidades que visitó el panorama era el mismo: medio centenar de personas lo esperaban para poder llevarse una licencia para deshacerse de los rastrojos. El buen tiempo que se registró en las últimas semanas y la coincidencia con la época de poda han hecho que muchos vecinos hayan decidido limpiar sus fincas y jardines, y prender fuego a los desperdicios. Lo malo es que parece que todos se pusieron de acuerdo, y si Manuel Vidal sólo dispone de una media hora para conceder licencias en cada municipio, ayer llegó con retraso a las dos últimas localidades, y tuvo que prolongar su estancia debido al gran número de peticiones. Requisitos En las oficinas de la Policía Local de Oleiros se llegaron a sacar hasta 58 números, mientras que en Sada fueron 64 los vecinos que esperaron al técnico forestal, y en Bergondo 25. Todos ellos tuvieron que mostrar su DNI, además de decir en qué lugar iban a realizar la fogata. En el documento que les entregaba Manuel Vidal se les explicaba que debían realizar la quema entre el 13 y el 19 de febrero, y que tenían seguir una serie de instrucciones. Todos los rastrojos deben estar amontonados y rodeados de una zona limpia para evitar que las llamas se propaguen. Los días que hace viento está prohibido realizar fogatas, así como, durante la noche -la hoguera debe apagarse una hora antes de la puesta de sol-. Asimismo, nunca deben hacerse quemas cerca de viviendas, y no se pueden abandonar hasta que el fuego esté totalmente extinguido. Durante los meses de verano y en épocas de sequía se suspenden las licencias, ya que pueden ser muy peligrosas y provocar un gran incendio. Manuel Vidal explica que, tan pronto como cambie el tiempo, las solicitudes de permisos para hacer hogueras se reducirán y todo volverá a la normalidad de los últimos meses.