La Audiencia Provincial de Cádiz ha absuelto al soldado coruñés que estaba acusado de dedicarse a la venta de droga en el cuartel de Marina en donde estaba destinado. El fiscal solicitaba seis años de prisión al imputarle que en compañía de otro compañero introdujeron en el acuartelamiento millar y medio de pastillas de éxtasis, con un valor, antes de su distribución, de 16.000 euros. La investigación sobre el posible narcotráfico en el cuartel se realizó a instancias de la Guardia Civil, al sospechar que el compañero valenciano del soldado coruñés aprovechaba sus viajes a la ciudad del Turia para aprovisionarse de importantes cantidades de éxtasis que después vendía a otros compañeros del cuartel, asegurándoles que eran de mejor calidad y precio que las que conseguían en Cádiz y otras poblaciones limítrofes. El fiscal aseguró, durante el juicio, que el militar gallego era cómplice de su compañero para facilitar la venta y distribución de la droga entre sus colegas del cuartel. Sin embargo, los abogados defensores del soldado imputado, los letrados coruñeses Víctor Espinosa y Jorge Vázquez Vila, alegaron que no existía prueba alguna que lo pudiera incriminar. Incluso consiguieron que el otro acusado reconociese ser el único propietario de la droga. Ante esa circunstancia, el fiscal decidió modificar sus conclusiones y retirar, por falta de pruebas, la acusación. El presidente del tribunal ordenó la inmediata puesta en libertad del militar profesional coruñés, que tras recoger sus pertenencias regresó a su ciudad natal.