?a progresiva ocupación de los inmuebles que se creen en San Diego irá marcando el ritmo de apertura de comercios y servicios necesarios para la vida cotidiana del nuevo barrio residencial. Al margen de la extensión de las redes de suministro (gas ciudad, cable....), el Concello asumirá la puesta en marcha de servicios públicos como el transporte, básicamente autobús urbano y taxi. El ocio marcará otro de los polos de crecimiento del nuevo distrito. Entre las mil propuestas lanzadas por los urbanistas no se descarta aprovechar parte de las instalaciones portuarias, almacenes y naves, para seguir el modelo lisboeta y reproducir las célebres Docas. Las antiguas dependencias lusas se han convertido en atracción, con restaurantes y pubs de referencia para la movida.