La Audiencia Provincial confirmó la pena para un hombre que fue condenado por un delito contra la seguridad del tráfico al pago de una multa de 180 euros y la prohibición de conducir durante un año y un día. Todo ocurrió el pasado 29 de junio a las nueve menos cuarto de la mañana. Agentes de la Policía Local de Oleiros fueron alertados por varios conductores de la presencia de un automóvil en mitad de la avenida Emilia Pardo Bazán. Cuando los policías se personaron en el lugar vieron a un Renault Clio ocupando el carril de circulación en sentido Santa Cruz. Se acercaron al vehículo y vieron a su conductor en estado de inconsciencia. Intentaron reanimarlo, pero fue imposible, así que decidieron llamar al 061. Una facultativa logró despertarlo «con cachetes y zarandeos», según la sentencia. Cuando intentaron someterlo a la prueba de alcoholemia fue imposible, dada su incapacidad. Ruedas Más tarde, el propio acusado reconoció que viajó de Sada a Santa Cruz sin un neumático -sólo con la llanta- y con una rueda pinchada. Según sus declaraciones, al salir de Sada chocó con un bordillo y las ruedas derechas se «rompieron». En el juicio negó que estuviese borracho, pero todos los testigos, policías y miembros del 061 declararon que su aliento desprendía un fuerte olor a alcohol.