Una exposición defiende el uso racional del espacio y los materiales frente al feísmo Los responsables de la institución pretenden convertir las construcciones en referente turístico
28 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Los arquitectos de Galicia han decidido alzar la voz contra el feísmo urbanístico y lo han hecho de una manera didáctica y muy interesante. La iniciativa, que pretende llamar la atención sobre los ejemplos de construcciones positivas en un espacio tan emblemático como el de la Costa da Morte, ha cristalizado en una interesante exposición que el COAG ha puesto en marcha en su sede del Cantón Pequeño, número 15. En ella se han recogido hasta catorce obras arquitectónicas de reciente creación que se pueden contemplar en una región que ahora está tristemente de moda, por culpa del desastre del Prestige . Precisamente, los promotores de la muestra aseguran que este tipo de catástrofes en el mar están secundadas por otras, de hormigón e indiferencia, en tierra. No se trata simplemente de monumentos o grandes trabajos, cimentados en enormes inversiones. También se pueden ver entre los ejemplos escogidos, tiendas, viviendas en cascos urbanos e incluso una cabaña de pescadores, cuyo proyecto lleva las mismas firmas que la sede de la Fundación Luís Seoane, las de Covadonga Carrasco y Juan Creus. A la presentación de la exposición, que permanecerá abierta hasta el día 28 de este mes, acudió el presidente del Colegio Oficial de Arquitectos de Galicia, Alberto Unsaín, quien aseguró que las construcciones acertadas pueden convertirse en vertebradoras del turismo allí donde se ubican y que ésa es una situación aplicable a la Costa da Morte: «La arquitectura mueve a mucha gente, como a otros los mueve el golf», reflexionó. Aunque también añadió el experto que, para que esta atracción de visitantes se produzca, son necesarias medidas que la incentiven: «No puede ser que la gente no sepa siquiera dónde están estas grandes obras, hay que darlas a conocer, hacer algo por ellas», reclamó. Este papel, el de publicitar los trabajos, se lo asignó a las instituciones. Unsaín no fue el único en intervenir. A su lado, Fernando Agrasar, responsable de la comisión de Cultura del COAG, se quejaba de que los ejemplos que aparecen en la muestra son «una realidad distinta, pero aún escasa» y se lamentaba de las numerosas aberraciones arquitectónicas que pueden encontrarse en el mismo territorio donde se ubican las obras, cuyas fotos y maquetas aparecen en la exposición. La idea es que la iniciativa, que aglutina trabajos como el faro de Punta Nariga o las torres de Mens, se convierta en itinerante.