Las antenas de telefonía de Monte Alto son inocuas

A CORUÑA

JOSÉ TOMÁS

Un informe pagado por los vecinos avala la viabilidad de dos postes La medida más alta registrada es mil veces menor que el límite máximo permitido

04 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

A Las antenas de telefonía móvil radicadas en el barrio de Monte Alto no entrañan peligro alguno para la salud de los vecinos del barrio. Ésa es la principal conclusión de un amplio trabajo de investigación desarrollado por el ingeniero de Telecomunicación José Daniel Boó Gallego. El análisis de los índices de contaminación magnética fue encargado por la asociación vecinal del barrio, con el objetivo de aclarar los efectos, perniciosos o no, de los sistemas de ondas. «Queríamos acabar con la incertidumbre sobre la peligrosidad que ocasionaban las antenas sobre las viviendas más cercanas», explica Lois López Concheiro, presidente de la agrupación vecinal, para justificar el encargo. Los puntos de máximo control fueron los situados en los colegios, centros de salud y zonas recreativas frecuentadas por niños. Y los resultados fueron absolutamente contundentes. Según las cifras de contaminación electromagnética reflejadas en el estudio del ingeniero José Daniel Boó, el punto de máxima densidad de ondas alcanza un nivel cincuenta y siete puntos inferior al máximo permitido por la legislación actual. Este dato supone un índice mil veces menor que el fijado por los expertos como perjudicial para la salud. «Había mucha incertidumbre y las informaciones eran demasiado contradictorias. Así, los vecinos de Monte Alto saben que da lo mismo vivir en la calle Vigía, al pie de una de las antenas, o en el campo de Marte, porque su salud está fuera de peligro en ese sentido», insiste López Concheiro. El estudio, efectuado el pasado mes de mayo, refleja que el punto de más alta densidad de ondas electromagnéticas se sitúa a 89 metros del poste emisor de la señal de Vodafone, en la calle Vigía, y a 115 del de Amena, aunque los índices, insiste el informe, se encuentran muy por debajo de los máximos considerados peligrosos para la salud de la gente.