La ofrenda a la patrona congregó a numerosos fieles en la iglesia de Santo Domingo Las autoridades civiles y militares se sumaron a la solemne ceremonia
07 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.A La ofrenda a la Virgen del Rosario volvió ayer a vestir de gala la ciudad. Las guardias urbana y honrada de A Coruña pusieron en María Pita el colorido de la historia para una ceremonia que se inició, a las once y media de la mañana, con el alcalde Francisco Vázquez, bastón de mando en mano, pasando revista a las tropas urbanas. La comitiva, plagada de estandartes y con presencia de la práctica totalidad del equipo de gobierno, se dirigió después hacia la iglesia de Santo Domingo, en la Ciudad Vieja, donde se encuentra la capilla de la patrona de A Coruña. Un año más, la cita se ajustó al protocolo con el que la ciudad rinde tributo a la imagen mariana, patrona a la que se atribuye su milagrosa intercesión ante el asedio inglés de 1589. Las damas con mantilla española y la música de banda acompañaron a la representación institucional en una procesión hacia el templo a la que se sumaron numerosos ciudadanos. En las primeras filas de la iglesia, abarrotada de fieles, se situaron las autoridades: Manuel Oliver, general jefe de la Región Militar Noroeste; Jesús Souto, presidente del TSXG; Pérez Díaz, subdelegado del Gobierno; y Luis Freijó, comandante de Marina.