Seis traviesas y una moqueta, únicos vestigios de la alta velocidad en Orro

Dolores Vázquez A CORUÑA

A CORUÑA

Vecinos de Culleredo critican el despilfarro de dinero para que el «ministro no se manche» Fomento alquiló dos fincas para instalar una carpa y dar un ágape a las autoridades

04 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

A «Aquí invierte el Estado», así reza el gran cartel instalado por Fomento para publicitar las obras de la variante de Bregua del tren de alta velocidad. Lo que no explica a dónde irán a parar los más de 54,6 millones de euros que costará ese tramo. Por el momento, los vecinos lo tienen claro: en una moqueta para que el ministro Francisco Álvarez-Cascos y el resto de autoridades «non se mancharan os zapatos» en el acto de colocación de la primera piedra. Un gran terraplén hecho para la ocasión, el asfaltado de una finca para aparcamiento, seis traviesas -una cambiada de lugar para que nadie se lleve la urna con recuerdos, típica de este tipo de actos-, servilletas manchadas, cajas de focos alógenos y dos retales de moqueta gris es lo que ha quedado de esa alta velocidad. Ofensa a los expropiados Eso sí, la mayoría de las fincas que serán expropiadas está sin pagar. «Foi unha ofensa para os afectados», declara uno de ellos, José Luis Mañana, quien verá cómo el tren acaba con su explotación agrícola bajo cubierta. Los vecinos de Orro, en donde se desarrolló el acto, propusieron que se celebrase en la estación de Uxes, un edificio abandonado y a sólo 700 metros de donde se realizó finalmente la colocación de la primera piedra. «Dixeron que tiñan orde do ministerio de resolvelo en Bregua», resalta Mañana. Se consiguió a base de traslados continuos de tierra en camiones para levantar un terraplén artificial, que se aseguró que iba a ser tirado porque no vale para la obra posterior, al igual que el asfaltado de las dos fincas que Fomento alquiló para celebrar el acto y hasta que finalicen las obras. Una excavadora El ministerio, que pagó, según los vecinos, «sen escatimar en gastos», se ha comprometido a dejar los terrenos como los encontró, es decir, sin el asfaltado. Desde el martes, el único movimiento en la zona, además de la retirada de las carpas, fue el traslado de una excavadora y la instalación de un pequeño cierre. Sin embargo, tanto los vecinos de Orro como los de Bregua aseguran que existe orden de que las obras comiencen el lunes próximo y se están buscando casas para los obreros que trabajarán desplazados.