Un recuerdo bávaro

Pablo Portabales pablo.portabales@radiovoz.com

A CORUÑA

GEMMA SANZ

El hostelero Eulogio Gestal viajó con el Dépor a Múnich, la ciudad en la que nació su hijo. Urbano Lugrís vuelve con toda su magia. Ortiz no da abasto en Japón.

19 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Reencuentro El conocido empresario de hostelería Eulogio Gestal , propietario del Mesón de Pastoriza y el Pazo de Villariza, fue uno de los coruñeses que viajó a Alemania para presenciar el primer partido de la Liga de Campeones del Dépor. Además de por afición al fútbol, la excursión a tierras alemanas tuvo para él un componente sentimental y de intensos recuerdos. Algo parecido a lo de Irureta y Melo , pero sin saltar al campo. En el año 1971, Eulogio jugaba en Múnich en el terreno de la música. Durante meses actuó allí formando parte de la orquesta Los Celtas. Es paradójico, un ex-celta del Deportivo. Un hijo bávaro Su esposa, María Luisa Zas , que lo acompañaba en la gira, trajo al mundo al pequeño José María en la urbe alemana. El sorteo de la Champions quiso que al Dépor le tocase el Bayern, y Gestal aprovechó la feliz circunstancia para enseñar a su hijo el lugar en el que nació. Ahí los tienen, delante del Ayuntamiento de Múnich, por donde María Luisa paseó muchas veces a su recién nacido. La música los unió a esta ciudad, y el fútbol les devolvió los recuerdos. El genio vuelve No sale mucho de su escondite de Mera. En la casa-barco en la que vive se refugia del mundo y de sí mismo. Casi nunca se deja ver. Es un loco maravilloso. Un genio hijo de genio. Un artista. Un tipo distinto. Más surrealista que su obra. Urbano Lugrís Vadillo expone desde hoy en la galería Trebellar de la plaza de María Pita. Ayer estuve con él. Hablamos de todo y no hablamos de nada. Un pequeño error Cuatro letras me jugaron una mala pasada. Les contaba ayer que Antonio Fontenla y Gonzalo Ortiz estaban en Tokio para asistir a la inauguración de una importante feria de alimentación, y para realizar distintas gestiones en colaboración con la Oficina Comercial de España en Japón. No me confundí en el nombre del país, sino en el cargo de Fontenla, que es el vicepresidente de la Cámara de Comercio. En la crónica de ayer faltó el vice . No se pueden imaginar la cantidad de personas que ayer me comentaron el asunto. El disgusto por el pequeño fallo quedó compensado por el hecho de comprobar que a los lectores no se les escapa ningún detalle. Ortiz no para Por cierto, el secretario general de la Cámara no tiene un minuto de descanso en tierras niponas. Entre las innumerables reuniones y el teléfono móvil no da abasto. La gente le llama en horario español, y vaya usted a saber la hora que marca el reloj japonés.