La profesión «más segura»

REDACCIÓN A CORUÑA

A CORUÑA

PRADERO

Los vigilantes jurados necesitan de una formación especializada que incluye técnicas de lucha y aspectos jurídicos

13 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Cuando un intruso cruza el sensor infrarrojo, la central de alarmas notifica el suceso a la empresa de seguridad. Allí, al otro lado de la línea, están los rostros humanos de la protección. Más allá de los chips, está el hombre. Los vigilantes jurados son un factor de protección en alza. Cada vez más instituciones y empresas optan por hacerse con los servicios de estos profesionales de la protección. ¿Qué camino hay que seguir para llegar a ser vigilante jurado? Lo primero es seguir un curso especializado realizado por un centro de formación autorizado por la Secretaría de Estado de Seguridad. Tras ese paso, el candidato ha de esperar a que la Secretaría de Estado de Seguridad del Ministerio del Interior convoque los exámenes para conseguir la necesaria acreditación profesional. Requisitos Sin embargo, los requisitos no se quedan ahí, ya que la ley exige que el futuro vigilante jurado cumpla ciertas exigencias: carecer de antecedentes penales; ser mayor de edad y no haber cumplido los 55 años; tener la nacionalidad de un país de la Unión Europea o de un Estado incluido en el Acuerdo sobre Espacio Económico Europeo, y reunir los requisitos necesarios para poder portar y utilizar armas de fuego, entre otros muchos requisitos. Pruebas físicas y teóricas El examen del Ministerio del Interior consta de pruebas físicas y teóricas. Su temario abarca desde aspectos jurídicos hasta técnicas de lucha, e incluyen primeros auxilios, falsificación de documentos y monedas, armamento y telecomunicaciones. De satisfacer todas las exigencias del Ministerio, contar con el curso y superar las pruebas de la convocatoria, el aspirante se habrá convertido en vigilante jurado. Son varias las empresas coruñesas que ofrecen este tipo de servicios, y la gran mayoría coincide en una cosa: su formación es esencial. Las escenarios de actuación de un vigilante jurado son muy diversos: pueden ser los encargados de seguridad de unas oficinas, de una nave industrial, de un museo, de un ministerio, de un concierto de música rock, de una fiesta universitaria o de un congreso. Actúan tanto en el sector público como en el privado, y cada vez se contratan más. Tras las ventanas tintadas de los pesados vehículos blindados que cada día se encargan de transportar bienes preciados, también se esconden los rostros de los vigilantes jurados. Suelen ser, además, los encargados del manejo y control de los circuitos cerrados de televisión (CCTV), que vigilan mediante cámaras la zona de seguridad cubierta por la empresa. Un cosa tienen todos en común: han de estar siempre alerta.