Las ETT, las agencias de colocación, el INEM, Internet y los anuncios en prensa son la fuente del aspirante al mercado laboral Las empresas son los clientes del demandante de empleo. A partir de esta idea se debe plantear una estrategia encaminada a aprovechar todas las oportunidades que la Universidad y el entorno ofrecen, para que, al finalizar los estudios, el perfil sea el que las empresas demanden. Obviamente, esto implica, además de adquirir los conocimientos típicos de los estudios, trabajar para componer la cartera de habilidades que busca el mercado. Y en esta cartera caben cualidades como la experiencia, los conocimientos, la disposición al trabajo, los idiomas y el don de gentes. Eso es lo que la empresa quiere.
16 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.El primer paso en la búsqueda de empleo consiste en autoexaminarse, analizar lo que se puede ofrecer al futuro empleador y en definir qué aspectos se valorarán más en un trabajo. La proximidad geográfica, el salario, los beneficios sociales no monetarios, el ambiente de trabajo, las posibilidades de progreso, el interés de las tareas a desempeñar, la estabilidad del puesto, el prestigio de la empresa y el horario serán algunos de esos aspectos. Definidos los aspectos que más se valorarán de un empleo, se debe trazar la estrategia para dar con él. Se comenzará elaborando una lista de empresas que concuerdan con los aspectos considerados más relevantes. Un envío masivo de currículos resultará menos efectivo que un mailing selectivo a empresas que se ciñen más a los objetivos establecidos por el aspirante al empleo. Tras establecer la estrategia, llega el momento de utilizar los intermediarios del mercado de trabajo, como las Empresas de Trabajo Temporal (el principal mercado de estas firmas es el sector servicios, seguido de industria y construcción); agencias de colocación (entidades que colaboran con los servicios públicos de empleo como intermediarios en el mercado laboral); Servicios Públicos de Empleo (instituciones públicas (INEM¿); Internet (brinda la posibilidad de enviar el currículum a las webs de empleo); anuncios de empleo en prensa; y el boca a boca. Las empresas quieren el mejor trabajador para un determinado puesto. Convencerlas de que tienen ante sus ojos el hombre o la mujer perfecto es cuestión de habilidades comunicativas y conocimientos.