Policía y Guardia Civil custodiaron los comicios de los mariscadores de Cabo de Cruz
A CORUÑA
Agentes de la policía autonómica y de la Guardia Civil vigilaron ayer por la mañana la celebración de las elecciones en la agrupación de mariscadores de a pie de Cabo de Cruz, en Boiro, después de que la mayoría de los 117 productores que fueron excluidos del censo por la consellería protagonizasen un encierro en la cofradía desde medianoche hasta las nueve y, acto seguido, se concentrasen a las puertas del pósito para reivindicar su derecho al voto. Los mariscadores que sí figuraban en el censo, 96, que mantienen un fuerte enfrentamiento con el otro sector, denunciaron que, con su presencia, estaban intimidando a los votantes, por lo que las fuerzas de seguridad les ordenaron retirarse unos metros. Acusaciones, insultos, pitidos, cacerolada y críticas a la Xunta por parte de los manifestantes fueron la nota dominante durante toda la mañana. Finalmente, salió elegida presidenta de la agrupación de mariscadores de a pie, María Esther Rivas Tarela.