Niños de Primaria aprenden a prevenir accidentes
23 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Sobre fondo verde, dos grandes cruces saludan la llegada de las voluntarias de la Cruz Roja, que comandan el Taller de prevención de accidentes infantiles . La iniciativa consiste en transmitir a los niños una serie de consejos, que ayuden a evitar riesgos cotidianos que causan la mayor parte de los accidentes a estas edades. La campaña, que se lleva a cabo durante los meses de abril y mayo, incluye a más de 1.000 niños y cuenta con el patrocinio de Begano, el concesionario de Coca-Cola en Galicia, que aporta los 13.000 euros de presupuesto. Entre las voluntarias y Margarita Candocia, la profesora, consiguen que haya un breve silencio en la clase. Aunque no dura mucho, sirve para conocer a los niños y para que los pequeños describan algunos accidentes que pueden evitar con prevención. «¡Marina! ¡Leandro! ¡Pikachu!», se escucha desde un pupitre mientras todos ríen. Tras la tormenta, llega la calma. Las animadoras, capitaneadas por Iria, reparten entre los niños una carpeta con material didáctico. Ceras, carteles, un cuaderno de actividades para colorear y un díptico completan el regalo. «Llevamos trabajando en el proyecto cuatro meses», comenta Iria. Las coca-colas, que los niños miran de reojo con picardía, llegarán después de la clase. El material, como el díptico, es posible que termine convertido en aviones de papel, así que a Marta Fernández, responsable de comunicación de Cruz Roja, se le ocurrió fabricar carpetas que incluyesen los consejos básicos de prevención de accidentes, y que de paso durasen más. La idea arrasa. «Es con mucho lo que más me gusta», asegura Lorena, que dice estar a punto de cumplir los ocho años. «Siete y medio, pero puedes poner ocho». Durante tres cuartos de hora los niños siguen atentos las explicaciones del taller. Las animadoras dejan la clase a la una. Los pequeños sonríen. Llega el turno de las coca-colas. «La jornada de hoy no se quedará aquí. Lo recordaremos con trabajos, y haré lo posible para que no lo olviden», asegura Margarita antes de que suene la sirena que devuelve la normalidad a la clase.